viernes, 20 de septiembre de 2019

La mitad de los menores a partir de 16 años reciben contenido sexual a través del móvil



Del 37% de menores que han recibido contenido sexual de conocidos, un 26% son mujeres, mientras que la cifra aumenta hasta el 43% en el caso de los hombres.

Cerca de la mitad de los menores de 16 y 17 años (46%) reciben contenido de tipo sexual en sus teléfonos celulares y en un 37% de las ocasiones el protagonista es una persona de su entorno, ya sea compañero, amigo o familiar. Así lo revela el «I Observatorio de la Generación Z a través del smartphone», un estudio lanzado por el fabricante de teléfonos móviles Wiko con el objetivo de analizar los hábitos y comportamientos de los jóvenes en relación a este tipo de dispositivos. Con este informe, la marca de smartphones pretende fomentar un buen uso de la tecnología móvil.
La directora de marketing y comunicación de Wiko, Irene Manterola, recalca el objetivo de hacer un uso responsable del smartphone, tener el conocimiento de los datos actuales y los riesgos al exponerse a estas prácticas, que son «perder el sentido de la privacidad y el control de tu propia imagen y cómo, a raíz de esto, una situación no deseada puede llegar a terminar en extorsión».
Por sexos, son un 26% las mujeres menores de edad que han recibido este tipo de mensajes protagonizado por una persona conocida, mientras que la cifra aumenta hasta el 43% si hablamos de los hombres. Por otro lado, 2 de cada 10 jóvenes de 18 años (20,90%) reconocen haber enviado ellos mismos mensajes de contenido sexual en este periodo en el que aún no eran mayores de edad.
Destaca la directora, «nos sorprendió que, a más edad dentro del espectro que abarcamos, realizaban más prácticas peligrosas, los jóvenes de 18 son más temerarios que los de 16, en definitiva, a más edad, la sexualidad se lleva de una manera más desinhibida y el volumen de contenido que se transfiere es mayor».
La encuesta, realizada por la empresa a más de mil jóvenes de 18 a 24 años de edad, concluye que el dato de jóvenes a los que les llega contenido sexual aumenta una vez superada la mayoría de edad. Casi 2 de cada 3 encuestados (64,86%) declaran haber recibido este tipo de mensajes. En este caso, el 35% está protagonizado por alguna persona de su entorno, sin embargo, según las declaraciones de los jóvenes, cuando tenían entorno a 16 años, este porcentaje se elevaba al 37%». Por su parte, 1 de cada 3 (32,8%) participantes en el estudio reconoce haber enviado ellos mismos mensajes de carácter sexual, siendo la cifra de mujeres ligeramente superior a la de hombre.

Cómo concienciar a los jóvenes

Un punto clave para evitar estos problemas, es la « responsabilidad de los padres, si bien es cierto que el estudio se ha centrado en los datos, la mejor manera para prevenir esto es la implicación de los padres, por ejemplo, muchos desconocen la edad requerida para poder tener ciertas redes sociales, por lo que es conveniente que se conozcan estos datos para evitar una temprana identidad digital en los jóvenes, de ahí la información que hemos publicado, si los padres no están debidamente informados, difícilmente podrán implicarse, hay que adecuarse a la nueva sociedad y las legislaciones vigentes de cada país y que así se pueda guiar debidamente a los adolescentes».
El dato más significativo es que los jóvenes crean su primer perfil a los 13 años de media, excediendo en muchos casos los límites legales. Si bien depende de la legislación de cada país, en España por ejemplo, es obligatorio que en redes sociales como Instagram y Facebook los usuarios tengan al menos 14 años. En otras, como Youtube, es posible tener un perfil a los 13 con un consentimiento de los padres o tutores. La edad mínima baja hasta los 13 años en el caso de Twitter o WhatsApp.
«Lejos de ser más precavidos, a más edad en la adolescencia, se puede ver una mayor osadía al enviar contenidos sexuales propios, a través de internet, a pesar de haber adquirido más experiencia no la emplean» concluye Manterola.

Guillermo Robles, ABC 2019

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lunes, 12 de agosto de 2019

Los 7 hábitos para tener una familia altamente efectiva



Una familia eficaz sabe lo que quiere y cómo lograrlo... hay criterios que ayudan a reducir problemas

Cuántas familias piensan que son un desastre, que no hacen bien las cosas, que la vorágine del día a día les come o que nunca podrán salvar ese gran abismo que separa a padres de hijos o incluso al marido y la mujer. Sin embargo, con entrenamiento, voluntad y empeño todo puede cambiar. Esto lo tiene muy claro Steven R. Covey, autor de un libro muy conocido titulado “Los 7 hábitos de las familias altamente efectivas”.
Este profesor y afamado formador de líderes empresariales ha utilizado todos sus conocimientos para ayudar a las familias pudiendo así salir de las dificultades y a sacar lo mejor de cada uno. “Para que una familia tenga éxito hay que tener claras tres cosas: un destino, un plan de vuelo…y una brújula”. A continuación,  resumen de los siete hábitos que recomienda Covey para llegar a poder ser una familia “altamente efectiva”.

1. Ser proactivo

“Entre cualquier cosa que te ocurra y tu respuesta hay un tiempo, un espacio de libertad. En ese lapso de tiempo tú tienes tu libertad de poder elegir tu respuesta”, indica Covey. Se refiere a que a veces decimos cosas que no queremos, o hacemos cosas de las que luego nos arrepentimos. “Lo que todos necesitamos es un botón de "pausa", algo que nos permita deternernos entre lo que nos pasa y cómo reaccionamos ante ello, para poder elegir así nuestra propia respuesta”, especifica este autor en su obra.
En este sentido, propone varias cosas: hacer y cumplir las promesas es una de ellas. Para el autor, esta es una de las formas más fáciles de afrontar mejor los problemas, y de aprovechar las oportunidades, y triunfar. Sin olvidarse, claro está, del sentido del humor.

2 .Comenzar teniendo en mente el final

Esto supone para Covey "tener una perspectiva clara de la razón de ser de la propia familia". Pero para eso, hay que definir cuál es el destino. Y tener un destino claro en mente, añade, “influye en cualquier decisión que se tome a lo largo del camino”.
Su consejo en este sentido pasa por crear una especie de “declaración de misión familiar” de cómo quieres que sea esta a lo largo de la vida, en el que se hable de los hijos que se quieren tener, de los principios que se quieren emplear para educarles, de que es importante reunirse a la hora de cenar, al final del día, compartir experiencias, reír, reflexionar, discutir...
En su caso, cuenta en el libro como él tomó con su mujer la decisión de anteponer los principios por encima de ellos mismos y de su familia. “Sabemos que tomar esa decisión es lo que, por encima de todo, nos ha dado fuerza para disculparnos, perdonar, ser amables y seguir volviendo al plan de vuelo una y otra vez”, decía. A lo largo del tiempo reflexionaron sobre esto y se convencieron de que necesitaban desarrollar y renovar esta especie de “misión familiar” una vez a la semana donde además, había que añadir la opinión de los niños.

3. Poner primero lo primero

Esto es, dar prioridad a tu familia en el convulso mundo actual y a convertir esa misión de tu familia que has puesto por escrito en la verdadera constitución familiar. Para eso Covey propone dos simples sistemas de organización:
- El primero consiste en un tiempo familiar a la semana.
- El segundo, en tener “momentos de acercamiento” de tú a tú, con cada miembro de la familia.
“Estos dos sistemas son una manera real de dar prioridad a la familia y de poner primero lo primero” en la vida.

4. Pensar “ganar ganar”

Esto implica, explica en su libro Covey, buscar primero el interés del otro, entender sus necesidades, sus deseos, sus preocupaciones... Y se consigue trabajando juntos para ganar, para obtener nuevas ideas, nuevas soluciones, que son mejores que las que cualquier miembro de la familia pudiera lograr en solitario. Para esto hay que integrar los principios del respeto mutuo, del entendimiento, y de la cooperación creativa en todas las estructuras, los sistemas y los procesos de la familia. El compromiso, resume este experto, es este: “Déjame escucharte primero” o “ayúdame a entenderte”.

5. Buscar primero comprender y, después, ser comprendido

En el centro del dolor de la familia se encuentran los malentendidos. La tendencia a juzgar es un obstáculo muy importante para las relaciones saludables. Provoca que interpretes todos los datos para apoyar tu juicio. Y que cualquier malentendido lo multipliques por diez.
Dos problemas básicos en la comunicación son la percepción o como las personas interpretan los mismos datos, y la semántica, o cómo las personas definen la misma palabra. Con un entendimiento empático, ambos problemas pueden solucionarse.
Pasar tiempo en familia, jugar con los hijos y compartir aficiones ayuda a la familia

6. “Sinergizar”

La clave para crear sinergias es aprender a valorar, incluso a celebrar las diferencias. Son las propias diferencias de los miembros de la familia las que le permiten a esta alcanzar grandes logros.
“La sinergia no es solo trabajo en equipo o cooperación. Sinergia es el trabajo en equipo creativo, la cooperación creativa. Algo nuevo creado que no estaba antes y que no pudo haberse creado sin tener en cuenta las diferencias. Si escuchamos de modo empático, expresamos y generamos con valentía nuevos pensamientos, surge la tercera alternativa”, dice Covey en su libro.

7. Afilar la sierra

“Sucede con todo en la vida: no cuides tu cuerpo y se deteriorará. No cuides tu coche y se estropeará. Ve la televisión durante todo tu tiempo libre y tu mente se deteriorará. Todo lo que no se cuida conscientemente ni se renueva acaba rompiéndose, desordenándose o estropeándose”, anticipa este autor.
“Esto ocurre también con la cultura familiar: requiere ingresos constantes en la ‘cuenta emocional’ para mantenerse donde está, porque hablamos de relaciones y expectativas continuas. Y, a menos que las expectativas se cumplan, la relación se volverá más tirante, más formal, más fría. Y para mejorarla necesitamos nuevos ‘ingresos creativos’”, concluye.

ABC
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miércoles, 3 de julio de 2019

7 cosas que pueden llevar a chicos y chicas adolescentes por el mal camino



Los adolescentes pueden caer en comportamientos daniños o adictivos por varias presiones, malos ejemplos, falta de amor...

BJ Foster es un padre de familia con experiencia en el trabajo con adolescentes que escribe en AllProDad.com, una web especializada en paternidad, específicamente en la de los varones padres. Una y otra vez, la web invita a los padres a detenerse un momento y revisar qué están haciendo bien, qué pueden mejorar y qué peligros acechan a los hijos.

Muchachos que quizá no habían dado problemas en la infancia, pueden entrar en la adolescencia en comportamientos dañinos de forma estable.

BJ Foster avisa: “Si ves que tus hijos empiezan a comportarse mal de forma estable, estas podrían ser las razones, las 7 cosas que llevan a los chicos por el mal camino”.

1. No se sienten amados por sus padres

“No hay nada que haga que un chico se sienta más solo y perdido que no saberse amado incondicionalmente por sus padres. Deja un dolor profundo y tratan de hacer algo para aliviarlo. Pueden intentar adormecerlo con drogas, alcohol o violencia. En cualquier caso, esa emoción seguirá dañando y si no se sana de alguna forma continuará latiendo con fuerza”.

2. No reciben una atención positiva

Los chicos piden atención y harán cualquier cosa por conseguirla, y si no consiguen atención buena buscarán al menos atención mala (haciendo cosas malas que escandalicen o indignen a los mayores) porque no hay nada peor que no recibir atención de los demás. Sin atención, sienten que la vida no tiene significado ni valor.

3. Sienten que no encajan

Los adolescentes a menudo se sienten diferentes, extraños y aislados. Eso les puede crear ansiedad, ira y baja autoestima. Los chicos en esta situación pueden tender a aislarse aún más, llegando a la depresión y un riesgo de autolesión. Pueden actuar exageradamente de forma similar a cuando sienten que no les quieren sus padres. Y podrían integrarse en un grupo de amigos que sean mala influencia para ellos.

4. Su grupo de amigos son un mal modelo

La gente que nos rodea nos moldea, y eso, que es cierto para todos, lo es más para los niños y adolescentes. Si siguen saliendo con amigos que son una mala influencia, pronto pasarán a hacer las cosas malas que les ven hacer a ellos.

5. Sus padres dan mal ejemplo

Más influyentes que los amigos son los padres. A un joven le afecta lo que los amigos dicen, pero le afecta más lo que ve hacer (no decir) a sus padres. Además, si los padres se implican en un comportamiento irresponsable, los chavales van a sentir que viven en un entorno inestable. Sin cimientos firmes y sin estructura, se sentirán como plumas llevadas por el viento. Puesto que nadie les pone fronteras reales, entrarán en territorios peligrosos.

6. Los padres son inconsistentes en sus reglas o son agobiantemente estrictos

Los adolescentes necesitan límites, pero han de ser claros y tener consecuencias prácticas. Si rompen una regla y no se les penaliza de alguna forma, pensarán que las reglas no son importantes, no son reales, y volverán a sentir esa inestabilidad.

El otro extremo es el de los padres que no muestran ninguna comprensión por el chaval y todo lo reducen a reglas y normas y penalizaciones. El hijo piensa que cada vez que le hablan es para regañarle o sermonearle, y que nunca se le escucha. Eso produce en él acritud y rebelión.

7. Los chicos no saben como gestionar la presión

Los estudios pueden producir mucha presión en los chicos, igual que las relaciones, las presiones en actividades como el deporte, las expectativas de los padres, de otros adultos... y hay varias formas poco saludables en las que pueden intentar adormecer esa presión. Pueden ser las drogas, el alcohol, los desórdenes alimenticios (anorexia, bulimia), las relaciones sexuales y la pornografía o las autolesiones cortándose o causándose quemaduras.

Un padre debe estar alerta ante posibles señales de que esto esté sucediendo. “Proporciónale un ambiente seguro y escúchale mucho”, exhorta BJ Foster. “Necesitan tu guía amable. Actúa pronto y a menudo. Y asegúrate de que tu hijo sepa que tus acciones vienen motivadas por tu amor por él”.

P.J.G/ReL 26 mayo

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martes, 7 de mayo de 2019

Esto es lo que ocurre si aspiras a ser padre-pana de tus hijos



Javier Urra, doctor en Psicología, explica la conveniencia o no de querer mantener una relación de amistad con los hijos



Todo el mundo decide quien es su amigo. Pero nadie elige a los padres. Sean mejores o peores, son los que uno tiene y es una circunstancia que no se puede cambiar. Al igual que los progenitores no eligen a sus hijos.
Aun así, hay progenitores que tratan de mantener una relación más allá de la que corresponde a padres e hijos, intentan ser «amigos» de sus pequeños. Y alardear de ello. ¿Qué consecuencias tiene esta decisión? Según Javier Urra, doctor en Psicología y en Ciencias de la salud y autor, entre otros libros, de «Déjale crecer», intercambiar la figura de padre con la de amigo es confundirlo todo. «Es posicionar al hijo donde no le corresponde, otorgándole unas responsabilidades que no tienen sentido».
Explica que el modelo «padre-pana» deja mucho que desear en la práctica. «Los hijos no necesitan padres-panas que son permisivos. Eso no es correcto. Lo que necesitan de verdad son padres educadores y padres maestros. Exhibir una cierta autoridad puede resultar chirriante, pero es necesario».
Explica que es positivo que los niños tengan padres amistosos que quieran jugar con ellos, que les animen cuando estén tristes, les orienten ante las dudas... «Pero los hijos tendrán a lo largo de su vida muchos amigos, pero solo un padre y una madre, y necesitan que actúen como tales para su correcto desarrollo. Más allá de la confianza está la confidencialidad. Tener confianza no quiere decir desvelarlo todo, ser transparentes. Padres e hijos somos independientes y tenemos nuestra intimidad, reservas, dignidad y honor».
Javier Urra confiesa que alguna vez se ha preguntado si hay padres que llegan a sentir celos de los amigos de sus hijos —porque les prestan más atención, les influyen mucho...—. «Esto es así y siempre lo será —asegura—. En la adolescencia, sobre todo, los grupos de iguales, de referencia, influyen de verdad más que los de pertenencia», concluye.

Laura Peraita, ABC 2019

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viernes, 8 de febrero de 2019

Fumar un solo porro de marihuana puede cambiar el cerebro del adolescente


Los cerebros de los menores que consumieron una o dos veces en su vida marihuana tenían más materia gris en la amígdala y en el hipocampo, comparados con los que nunca la habían probado en su vida. Esta es una de las conclusiones de un estudio de la Universidad de Vermont (Estados Unidos), que evidencia que el cerebro de los adolescentes cambia con un solo porro.
Los cambios en el volumen de materia gris se observaron en la amígdala, involucrada en el miedo y en otros procesos relacionados con las emociones; y en el hipocampo, involucrado en el desarrollo de la memoria y las habilidades espaciales.
«Por lo general a esa edad el cerebro adolescente experimenta un proceso de poda, que hace que se vuelva más delgado, ya que refina sus conexiones sinápticas. Una posibilidad que explica estos cambios en el volumen de la materia gris es que los que han fumado marihuana hayan interrumpido el proceso de poda», explicaron los expertos.
Además, dado el papel que juega el sistema cannabinoide endógeno en el desarrollo cerebral durante la adolescencia, este grupo puede ser particularmente vulnerable a los efectos del THC, principal componente psicoactivo de la marihuana.
Esta investigación, se realizó tras analizar a 46 jóvenes de 14 años de Irlanda, Gran Bretaña, Francia y Alemania y que ha sido publicada en el «JOurnal of Neuroscience».

S.F., ABS, 2019

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martes, 29 de enero de 2019

«Fortnite», el videojuego perfecto para crear adictos


 “Fortnite es mi rival ahora mismo”, afirmaba apesadumbrado recientemente el entrenador de los New York Knicks, David Fizdale, técnico de uno de los equipos más emblemáticos de la NBA. Achacaba los malos resultados de la franquicia al bajo rendimientos de los jugadores debido a la adicción a este conocido videojuego de combate. “Hacemos mucho hincapié en la importancia del descanso con los chicos porque todo pasa mientras duermes: la recuperación de tu cuerpo y el crecimiento del músculo. El descanso afecta al tiempo de reacción, a la toma de decisiones y todo eso”, agregaba.
El lamento de este entrenador define lo que está ocurriendo con el fenómeno del Fortnite, un videojuego fácilmente descargable en móviles y tabletas y con versión online al que juegan decenas de millones de personas en todo el mundo, buena parte de ellos menores de edad. Los casos de gran exposición y adicción se han convertido en un problema de primer orden entre los padres y los propios centros educativos, donde ven las consecuencias físicas y sociales de este juego de moda.
Conocidos casos de adicción
Afecta también a muchos adultos, como por ejemplo al exfutbolista del Real Madrid Mesut Özil, al que acusan de haber tardado mucho más en recuperarse de su lesión y problemas de espalda debido a que juega diariamente hasta 7 y 8 horas seguidas al Fortnite.
Sin embargo, la gran preocupación está centrada en los millones de niños que juegan sin control y durante horas a este juego. Muchos tienen 7, 8 o 9 años, y se está produciendo un alarmante número de casos de adicción que tienen que estar siendo tratados en centros especializados. Pero incluso los que no llegan tan lejos preocupan a padres y profesores, que tratan de enfrentarse a este problema global.
Acoso sexual y otros peligros
A las consecuencias comunes de la adicción a las pantallas que provoca Fortnite como son la falta de sueño, mal humor, agresividad, empeoramiento de los resultados académicos, incluso déficit de atención e hiperactividad hay que añadir el aislamiento social, aunque jueguen entre amigos. De hecho, muchos de estos niños y adolescentes no salen a la calle para conectarse cada uno desde su casa y participar en las misiones bélicas. Pero el otro problema de aislamiento que se está dando en los colegios es hacia los compañeros que no juegan, y que tienen dos salidas, o sentirse rechazados o seguir la estela del grupo.
Pero además, este videojuego trae consigo otro gran peligro del que no son del todo conscientes los padres: que sus hijos sean acosados y contactados por depredadores sexuales.
Se han producido casos de acoso sexual a menores debido a la propia naturaleza del juego, ya que se puede conversar y chatear a tiempo real con otros jugadores, y el chat de texto no se puede bloquear. Este hecho entraña riesgos añadidos porque abre las puertas de par en par para entrar en contacto con los menores.
Precisamente, uno de los aspectos más llamativos del juego es que se puede participar con desconocidos que hablan entre sí por micrófonos, y es extremadamente común que detrás de muchos de los personajes haya una voz de niño.
¿Por qué es tan atractivo para niños, jóvenes y adultos?
¿Por qué tiene tanto éxito este videojuego y está enganchando de esta manera a niños, adolescentes e incluso a adultos? La psicóloga y terapeuta de Proyecto Hombre en Baleares, Joana María Solano, que además es responsable nacional de Ciber, un programa que trata la dependencia a las nuevas tecnologías, afirma que existen varios factores que combinados hacen de este juego una máquina perfecta de adicción.
En una reciente entrevista en El Periódico de Ibiza y Formentera recalca que ahora es Fortnite, pero en unos meses será otro juego el que cause estragos. Considera que existen varios factores que explican el éxito de este videojuego. “El primero –explica- es que se puede jugar en cualquier dispositivo, no hace falta tener una gran consola o un gran ordenador. Después, es gratuito, y hay una publicidad enorme de los youtubers. Hay vídeos de gente jugando durante horas con millones de reproducciones. Después, hay mucho merchandising: camisetas, mochilas… Los niños lo piden para estar a la moda. Otros aspectos son sociales: jugar con los amigos, sentirse aceptados…”.
Muchos expertos coinciden en que Fortnite está diseñado con todos los componentes necesarios para ser adictivo, y a ello contribuye el hecho de la interactuación y de las partidas grupales, ya sean entre amigos, o con completos desconocidos.
Se cree que entre un 3 y un 5% de los menores de 25 años que juegan al Fortnite son adictos de manual tras analizar su tolerancia, síndrome de abstinencia, un pensamiento recurrente de jugar... En opinión de esta experta, “la línea entre uso y abuso no es sólo cuestión del tiempo, también tiene que ver con el autocontrol –si son capaces de dejarlo cuando deben, seguir los límites marcados- y con las cosas que dejan de hacer por jugar al videojuego, incluso comer”.
Joana María Solano se remite a casos que está tratando en Baleares, una población total de algo más de un millón de personas donde el abuso de Fortnite se traduce en: “primero empiezan verbalmente a insultar, el siguiente paso es empezar a romper mobiliario y, después, ya vendría la agresión a los padres. Estas reacciones van en escalada si no se paran a tiempo”.
Niños de 8 años en consulta
Sobre el perfil de los jóvenes adictos al Fortnite, esta psicóloga habla de los casos que le van llegando a través de Projecte Home. “El perfil es muy joven, desde 8 hasta 14 o 15 años. Hay una amplia mayoría de chicos, pero también nos llegan chicas. El nivel socioeconómico de la familia es medio-alto, y suelen hacer referencia a una falta de presencia parental de calidad. Se
Sobre las consecuencias que se pueden producir a nivel cerebral y de habilidades, esta experta informa que “hay muchos estudios que alertan de que la sobrestimulación del cerebro genera tolerancia. Estamos hablando de que hay niños de 6 y 7 años que juegan al Fortnite. Es un juego muy visual, muy rápido, tienes que estar siempre alerta. Al principio apabulla, pero si un niño se acostumbra, después necesita esta sobrestimulación porque si no, se aburre. Y si no recibe esa estimulación de un videojuego, puede buscarla en otras sustancias. También se ha demostrado que las nuevas generaciones de niños tienen una falta de empatía tremenda porque pasan muchas horas con juegos violentos. Y después está el problema de que los más pequeños no diferencian la realidad de la ficción, y hablan con normalidad sobre el asesinato a los rivales del día anterior”.
En esta misma línea incide Daniel Lloret Irles, especialista en conductas adictivas y profesor de la Universidad Miguel Hernández, afirma que “estamos atendiendo a niños con problemas de comportamiento debido a la sobreexposición a los videojuegos y en un estudio detectamos que el 1,5% de los adolescentes entre 13 y 17 años padecían adicción”. Este porcentaje se eleva a entre el 2 y el 8% si se habla de juego excesivo. Este experto añade que “la evidencia acumulada demuestra una reiterada asociación entre problemas de conducta y niveles abusivos de juego (tres o más horas diarias), de manera especial cuando los contenidos son violentos”.

Javier Lozano / ReL 2019

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lunes, 28 de enero de 2019

Razones de la Falta de natalidad en el Primer Mundo

Resultado de imagen para Razones de la Falta de natalidad en el Primer Mundo
Las causas que empujan hacia abajo la natalidad son de índole diversa pero que se combinan y refuerzan entre sí:
1.La descristianización. El factor religioso es decisivo en el número de hijos de la pareja. Esto sucede en varios países Occidentales. Los católicos practicantes y los musulmanes tienen más hijos por mujer que la media la población, y muchos más que quienes se declaran agnósticos y ateos.
2.La avanzada edad al tener el primer hijo, ahora ya en más de los treinta años en la clase media (en Iberoamérica todavía no sucede así, hay muchos embarazos juveniles en el pueblo más humilde, pero que lamentablemente no suceden en hogares estables), lo que dificulta tener más de uno.
3.La hegemonía ideológica de la perspectiva de género, que maltrata y margina la misma idea de maternidad. De hecho, se ha extendido en la sociedad y en las generaciones más jóvenes una cultura que ve en la maternidad algo semejante a la esclavitud y al dominio del “patriarcado”. El feminismo de nueva generación, el feminismo gender, marca negativamente lo que era el horizonte femenino de realización personal. En Venezuela hay instituciones, financiadas principalmente desde el exterior, como: PLAFAM, AVESA, el Instituto de Estudios para la Mujer de la UCV, el Lobby LGTB+, etc. que promueven la ideología de género, aunque niegan estratégicamente que ésta corriente exista.
4.La falta de ayudad a la familia y a la maternidad, por indolencia cuando no oposición real de los diversos gobiernos.
5.La destrucción del vínculo matrimonial. Cada vez hay menos matrimonios (institución cada vez más desdibujada por las ideologías), que son sustituidos por el vínculo débil y descomprometido de la cohabitación. En estas condiciones pensar en los hijos es una entelequia.
5.El crecimiento de una clase social, el precariado, sin garantías de continuidad laboral, bajos salarios, horarios cambiantes. Se necesita ser un héroe para formar una familia en estas condiciones.
6.El coste de la vivienda digna, en relación con los salarios, tanto en términos de alquiler como de compra.
7.La pérdida de significado de los hijos. Para muchos ya no son la finalidad fundamental de la vida y la forma de realización fundamental del hombre y la mujer.
8.La incapacidad para pensar y actuar en términos de bien común. Con esta evolución demográfica no existirán ni pensiones que den para vivir, ni estado del bienestar (sanidad, sobre todo) en condiciones.
9.El aborto. Su reducción aumentaría la natalidad, pero los poderes públicos lo incentivan. No dedican recursos a entidades que ayudan a las madres que desean realizar su maternidad.
10.Falta de formación en valores necesarios para formar una familia, como: fortaleza, generosidad, laboriosidad, optimismo, paciencia, orden, perseverancia, responsabilidad, fidelidad, humildad, comprensión, etc.

ForumL. /edit.
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miércoles, 10 de octubre de 2018

Los niños ayudan a los adultos a crecer


Es una perogrullada decir que los niños necesitan a los adultos para que los ayuden a crecer. Es, sin embargo, menos sabido pero igualmente cierto que los adultos necesitan a los niños para ayudarles a crecer hasta la plenitud de la madurez. Mientras los niños necesitan ser instruidos sobre la vida en todas sus múltiples manifestaciones, satisfaciendo así su sentido natural del asombro y su voraz apetito de conocimiento, los adultos necesitan las responsabilidades vinculadas a la educación de los hijos para ayudarles a madurar en la plenitud del amor a la que están llamados.

Todo empieza por el vínculo indisoluble entre el amor y la responsabilidad. Siempre están en unión ontológica y comunión mística. No puedes tener realmente uno sin tener el otro. De hecho, son una única cosa. Algo que pretenda autodenominarse “amor” y no incluya la responsabilidad que el amor verdadero exige no es realmente amor, sino un impostor que luce un disfraz tragicómico. Esto es así porque el amor consiste siempre en entregarnos a nosotros mismos en sacrificio por el otro. El amor es la aceptación y el hábito de sacrificarse uno mismo, que es otra forma de decir que el amor es la aceptación del sufrimiento. Ser fieles a nuestras responsabilidades consiste en practicar el sacrificio de uno mismo. Es hacer lo que debemos hacer, aun cuando (y especialmente cuando) preferiríamos hacer otra cosa. Y esta es la valiosísima lección que nos enseñan los hijos. Éste es el valiosísimo regalo de aceptar el sufrimiento que comporta la paternidad.

Hay que admitir que muchos padres no asumen la responsabilidad, esto es, el sufrimiento, que exige la educación de los hijos. Les fastidian las exigencias que sus hijos cargan sobre ellos y la forma en la que la paternidad limita lo que ellos consideran su libertad. En la medida en que ese fastidio conduce a comprometer la relación de los padres con sus hijos, rehusando la responsabilidad y rechazando el deber, están dejando pasar la oportunidad que les ofrecen sus hijos de convertirse en los adultos que se supone deben ser.

Por otra parte, hay que entender también que quienes no tienen hijos están tan llamados al amor como quienes los tienen, esto es, se supone que deben sacrificarse a sí mismos por los demás, asumiendo la responsabilidad de aceptar el sufrimiento que exige el amor. En la medida en que vivan su vida en conformidad con la responsabilidad que el amor exige, una responsabilidad que está por encima de cualquier reclamación de derechos, madurarán como adultos hechos y derechos, aun sin el regalo de los hijos. Lo que estoy intentando decir es que los hijos son ese regalo destinado a enseñarnos que el amor y la responsabilidad son una sola cosa. Si se nos ha dado ese regalo, debemos aprender la lección que el regalo trae consigo.

Aprendiendo esta lección, aprendemos que vivir verdaderamente consiste en amar verdaderamente. Y es una vida vivida en el amor la que nos convierte en los adultos que estamos llamados a ser.

En pocas palabras, la mayor parte de nosotros estamos aquí para aprender, mientras que algunos de nosotros estamos aquí para enseñar. La paradoja es que los adultos están aquí para aprender y los niños están aquí para enseñar. Y esta es la razón por la cual la falta de niños en la sociedad conducirá cada vez más a una falta de adultos.

por Joseph Pearce (edit), en Intellectual Takeout, 2018 /ReL., traducción de Carmelo López-Arias

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viernes, 31 de agosto de 2018

Interesante mensaje de “Los Increíbles 2”


Tradicionalmente se ha considerado que la historia era el resultado de una forma de pensar. La mentalidad de una época, de una civilización, explicaba los sucesos históricos acontecidos. Marx inauguró una nueva forma de interpretar la historia: en el marxismo, los acontecimientos no eran la consecuencia de una forma de pensar sino el resultado de la lucha de clases; la historia estaba movida por una lucha de intereses en la que se busca lograr y conservar una situación de privilegio. Según la concepción marxista este abuso (alienación) puede verse principalmente en la economía.
La escuela de Frankfurt es una corriente de pensamiento neomarxista que explica que hay nuevas formas de alienación que van más allá de lo económico. Para esta escuela, en una sociedad aparentemente libre y democrática, el poder lo tiene aquel que puede convencer y persuadir. Para la escuela de Frankfurt la manera de controlar en una sociedad liberal y capitalista es a través de los medios de comunicación, de la sociedad de consumo y de la cultura de masas. Según esta corriente de pensamiento, aquellos que dominen los medios de comunicación terminarán por imponer sutilmente su forma de pensar. La intención de la escuela de Frankfurt no era la de hacerse con el poder para cambiar el sistema, sino tan sólo la de alertar que existen nuevas formas de manipulación y por tanto de dominio. Aunque la escuela de Frankfurt buscara la emancipación de las personas, hemos visto cómo muchas ideologías han terminado optando por tener presencia en los medios de comunicación y en la cultura y que han politizado el arte para ganar adeptos para su causa.
El primer gran acierto de Los Increíbles 2 es tener un villano a la altura. Hay rasgos de la escuela de Frankfurt en el malo de la nueva película de Disney. El personaje se llama literalmente “Robapantallas” y simboliza a alguien que quiere hacerse con el poder usando los medios de comunicación: a través de las pantallas va hipnotizando e inoculando una determinada forma de pensar en la sociedad.
El villano sabe que la opinión pública no es el resultado de la reflexión de la gente y que, para hacerse con el poder, necesita controlar los medios de comunicación. La opinión pública es en realidad opinión mediática y es precisamente esto lo que usará para hacerse con el control.
De modo que tenemos un villano que quiere hacerse con el poder para implantar una determinada forma de pensar. ¿Y cuál es esta forma de pensar? Sorprendentemente para mí, y es el segundo punto a destacar en la película, el villano es feminista e individualista. Así que nos encontramos un mundo ficticio en el que un villano quiere dominar la opinión mediática y la cultura en general, usando miles de pantallas para moldear las mentes y bombardear con propaganda feminista e individualista. ¡Qué macabro Disney! ¿Cómo se les habrá ocurrido ese mundo? ¿En qué se habrán inspirado?
El villano va seduciendo a Elastigirl con aires de grandeza y cantos de sirena, insinuándole que ha tenido un rol secundario hasta el momento, que no ha tenido el papel que le corresponde, que siempre ha estado a la sombra de un varón que vale menos que ella, que ha invertido su tiempo y esfuerzo en tareas insignificantes como la cría de sus hijos, representada al principio de la película como una lacra y un lastre para la realización personal. Elastigirl, adulada por el villano, termina convenciéndose de que ha llegado el momento de coger el mando, de reivindicarse y de acaparar todos los focos.
Y es precisamente en ese momento en el que acepta ese discurso individualista, progresista y feminista, que aboga por la realización personal en el trabajo, por el reconocimiento y la independencia frente a su matrimonio y a su familia, cuando se vuelve más vulnerable y manipulable para el villano, convirtiéndose en un instrumento para sus intereses.
A nuestros ojos, nada hay más progresista que adoptar un discurso feminista que aboga por la superación de la familia, a veces incluso con tintes antinatalistas, que busca la realización personal a través del trabajo. Sin embargo, son muchos los autores que han señalado que este aparente progreso es el mayor de los logros del capitalismo y del liberalismo, pues todas estas formas de pensar conducen inexorablemente al individualismo. Stuart Mill sostuvo que el capitalismo sólo podría afianzarse si la clase trabajadora restringiese voluntariamente su número. Incluso Pasolini también advirtió que el capitalismo utilizaría la liberación sexual (y me atrevería a añadir la ideología de género) para imponer sus designios.
Y es que una población individualista, solitaria y sin compromisos y prioridades familiares es la más vulnerable frente a la sociedad de consumo, los medios de comunicación y la cultura de masas. En un escenario así, los ciudadanos serían mucho más permeables al control de su pensamiento y menos pugnaces en la lucha por sus derechos.
Y tal es lo que le sucede a Elastigirl. Asumiendo ese discurso aparentemente progresista, propio de la opinión pública (que en el fondo es mediática), asumiendo esa mentalidad propia del mainstream que alguno incluso confundirá con una reivindicación feminista, justo ahí se convierte en una marioneta más del sistema.
El planteamiento que Disney lleva a cabo en Los Increíbles 2 no tiene desperdicio. Una sociedad fácilmente manipulable a través de las pantallas, un villano que inocula una forma de pensar que está aceptada como el no va más hoy día pero que termina siendo una trampa. ¿Quién podrá salvar a la sociedad de semejante control y decadencia? La familia.
¿Por qué la familia? Porque es una entidad impermeable a los intentos de manipulación, es un escudo frente al continuo bombardeo ideológico.
No es casualidad que el villano intente destruir a la familia para poder hacerse con el poder. Aunque al principio parezca ser una lacra propia de perdedores, resulta que la familia se termina revelando como la gran esperanza, como los verdaderos superhéroes: aquellos que renuncian al individualismo y donan su vida y su tiempo, terminan siendo los verdaderos combatientes contra el sistema. Los padres que luchan por sacar adelante a su prole tienen unas prioridades tan definidas que no participan de la sociedad de consumo, de la cultura de masas y de la manipulación de los medios de comunicación. Su orden de prioridades está tan establecido que ningún bombardeo ideológico va a conseguir moldearlos porque son unas premisas incuestionables. De modo que son aquellos que no buscan la realización personal en el trabajo y de forma individualista la oposición más firme y férrea a los intereses políticos e ideológicos. La película termina mostrando que son los que pierden sus vidas y no los que viven para sí mismos los que terminan ganando las batallas.
Me quito el sombrero ante la nueva propuesta de Disney, por ser valiente, por ir a contracorriente, por darnos perspectiva y por ser crítica con su tiempo, algo tan necesario como escaso hoy día. Recomiendo encarecidamente a todo aquel que lea esto que vaya a ver este homenaje de Disney a la familia en tiempos difíciles.

Ignacio Montero Cotán / ReL. 2018

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martes, 21 de agosto de 2018

Es gravísimo el perjuicio que estamos haciendo a los niños con las pantallas: ¡Necesitan jugar!


El reconocido neuropsicólogo Nacho Calderón habla de agresividad, déficit de atención… Cada vez los niños disponen antes de celulares y de tablets.

Lleva 24 años atendiendo niños. Son miles los que han pasado por la consulta de Nacho Calderón a través del Instituto de Neuropsicología y Psicopedagogía Aplicadas (INPA) en Madrid y el Neurological Rehabilitation International Consultants de Texas (EEUU) siendo uno de los neuropsícologos infantiles de rerefencia en la escena internacional.
Durante los últimos años ha observado los perniciosos efectos que están teniendo sobre los niños la utilización de celulares y tablets por lo que no para de alertar a los padres y pedágogos del peligro al que se está sometiendo a los más pequeños y los problemas de salud y comportamiento que hoy en día son ya una realidad, tal y como él mismo atestigua en sus consultas.
Nacho Calderón, que es autor de una colección de libros titulada “Educar con Sentido”, ha conversado, sobre este fenómeno de las pantallas y del tiempo que esto está restando a jugar, lo que en su opinión debe ser la gran prioridad de un niño. Asimismo, hace un repaso sobre la educación actual, la falta de normas y el exceso de regalos que se da a los niños.

- Hay un gran debate en torno a las tables, celulares y sobre el abuso que se hace de las pantallas, ¿regalando dichos dispositivos estamos haciendo bien o en realidad estamos perjudicando a los niños?
- Si el niño tiene menos de 14 años al regalarle un dispositivo digital de pantalla ya sea tablet o celular estamos creando un perjuicio y si no lo medimos puede ser grave. Yo les insisto mucho a los niños cuando me vienen antes de los 14 años que lo que más importante para el desarrollo cerebral y neurológico es el juego, es lo que mejor desarrolla el sistema nervioso. Y cuando están delante de una pantalla están perdiendo tiempo de juego y les hago darse cuenta de que cuando cumplan 14 años, aunque no existieran móviles o no existieran pantallas, ya no van a jugar más.
Jugamos muy poco tiempo de nuestra vida. Si ese poco tiempo que tienen para jugar que es vital para su desarrollo neurológico lo pierden delante de una pantalla no lo van a poder recuperar nunca. ¡Es una perdida tan grave la que están sufriendo los niños hoy en día por culpa de las pantallas en cuanto al tiempo de juego! Es gravísimo el perjuicio que les estamos haciendo.

- Pero, ¿por qué es tan importante que los niños jueguen? ¿Qué perderían al no jugar?
- El juego es importante porque permite desarrollar habilidades y relaciones entre los elementos que luego van a necesitar en su vida adulta. En el juego un niño tiene que desarrollar habilidades de solución de problemas. Por ejemplo, tengo un palo y una cuerda, ¿qué puedo hacer? Estoy jugando al pilla-pilla y tengo que encontrar a mis amigos, ¿qué estrategia voy a seguir? En el juego simbólico voy a imaginarme que soy un vaquero, que soy un enfermero, son formas de relacionarme con aquello que me estoy imaginando. Si me quitas esto me vas a hacer llegar a la edad adulta sin haber puesto en práctica determinadas formas de relación y determinadas resoluciones de problemas cuya única forma de alcanzarlas es mediante el juego.

- ¿Por qué cree usted que existe este boom por las pantallas no solo en las familias sino también entre los pedagogos?
- Por una razón muy sencilla, porque tienen enormes posibilidades educativas…Pero lo que ocurre es que esas posibilidades si tuviéramos un poco de paciencia e imaginación serían muy fácil que las desarrolláramos sin esos elementos. Es más fácil y más rápido recurrir a la tablet. Yo no digo que tengamos que prohibirlas del todo, sobre todo en centros educativos. Debe ser un elemento más pero no el único elemento. Como elemento aislado puede ser útil pero de vez en cuando. Lo que no podemos hacer es solamente enseñar a leer a través de la literatura sino que hay que hacer muchos juegos, no puedes enseñar matemáticas solamente con una calculadora. Por eso, no puedes enseñar únicamente ahora con un dispositivo electrónico de pantalla porque entonces estás arruinando la educación.

- A tenor de su experiencia y sin ir a los casos más extremos, ¿qué efectos reales puede tener este abuso de las pantallas?
- Efectos reales que estamos notando en la clínica en niños considerados sanos: niños que han tenido una infancia más o menos normal cuando aparece una tablet o un móvil en su vida dejan el juego y comienzan a ser más agresivos hacia el entorno y más agresivos contra sus padres. Punto uno. Pierden la capacidad de juego y por tanto pierden empatía. Cambia mucho el humor. Punto dos.
Tienen dificultades para conciliar el sueño. Las tablets y los móviles emiten una luz llamada ‘luz azul’ que tiene un efecto similar al de la cafeína en el sistema nervioso y hace que aumenten los tiempos de vigilia. Los niños tardan más en conciliar el sueño, duermen menos y consecuentemente tienen menos atención porque lo que más afecta a la atención es la falta de sueño.
Además la luz azul provoca un nivel de estimulación al sistema nervioso tan alto que el niño va a requerir ese tipo de luz para mantener la atención. De tal forma que cuando el niño esté delante del profesor, al no emitir éste esa luz azul le va a costar atenderle, va a estar a otras cosas y se va a distraer con más facilidad. Los celulares y tablets están generando déficit de atención con hiperactividad.

- Y yendo a los casos más extremos…
- Yendo a los casos más extremos llegaríamos por supuesto a problemas graves de conducta, muy muy graves de agresividad, de aislamiento social, niños que ya solo saben vivir a través de la pantalla. En casos en los que hay una patología previa como puede ser el autismo se pueden dar casos graves donde la desconexión con el ambiente es máxima y problemas de aislamiento muy muy graves.

- El abuso de las pantallas, ¿acentúa los síntomas de un síndrome o puede provocar uno?
- Buena pregunta. No, la pantalla no te va a crear un síndrome de Asperger o te va a hacer autista sino que va a agravar los síntomas de esos síndromes. Pero en personas que a priori no son diagnosticables de nada, que no tienen una patología determinada sí va a generar problemas de conducta que en su grado máximo sí van a ser diagnosticables de aislamiento social, agresividad…
Déficit de atención con hiperactividad es solo uno de los efectos que tiene el abuso de las pantallas por parte de los niños

- ¿Cómo se puede revertir esta situación?
- La forma de conseguirlo es educando a los padres en el perjuicio que estos elementos están creando para que así sepan racionalizarlos. ¿Cuál es el nivel racional? El nivel racional es el uso de pantallas tipo tablet o celular exclusivo para educación y hasta entonces nada más, eso es lo racional.
Frente a esa postura existe la posición de que estos dispositivos están en la sociedad, y no puedes prohibirlo porque el niño va a convertirse en un niño raro. Entonces a lo que nos están enfrentando es: ¿usted que quiere tener, un niño raro o un niño mediocre? Si por raro se entiende un niño que no ve la pantalla y que lee, que no ve la pantalla y que juega, que no está absorto en la pantalla y tiene una relación normal con los demás yo quiero que mis hijos sean raros porque si ser normal es ser mediocre yo esto es lo último que quiero para mis hijos.

- Usted trabaja entre Estados Unidos y España. ¿Existen diferencias significativas entre países o es muy similar a nivel global?
- Existen diferencias muy significativas entre distintos países. En EEUU el uso de las pantallas ha alcanzado unas proporciones absolutamente increíbles. En EEUU superan las cuatro horas y media diarias delante de la pantalla. En México es raro que un niño de 6 años no tenga su propia tablet. Hablo de todos los niños, también en los niveles socioeconómicos bajos, tienen tablet a los 6 años. Son introducidos en la pantalla mucho antes y abusan de ella mucho más por su cercanía con EEUU.
Los padres hasta hace poco tenían muy claro que los niños antes de los 14 años no debían tener celular. Hoy en día desgraciadamente el teléfono celular  y la tablet están siendo el regalo estrella.

- Pasamos ahora a la televisión. ¿Es cierto el dicho de que la televisión atonta?
- Sí, claro. Es imposible que la televisión no atonte. La televisión siempre se la ha llamado la caja tonta y no porque la caja sea tonta sino que los tontos son los que están delante. Hace muchos años cuando tenía 12 años vi un programa en la televisión que se llamaba ‘La Clave’ y el programa trataba sobre la televisión, sobre sus beneficios y perjuicios, hablo de 1978. Llevaron a un filósofo que no recuerdo su nombre y no tenía televisión. Le preguntaron por qué no tenía televisión. Y dijo: ‘porque me quita mucho más de lo que me da’.
Esa frase sigue siendo cierta hoy con todos estos dispositivos. Y es muy importante pensar qué nos da la televisión y que nos está quitando…

- Sobre los regalos a los niños
- El número máximo de regalos que puede soportar un niño de una manera sana son cinco en total. Si superas el máximo de cinco regalos en total, el niño va a desarrollar un síndrome que es el síndrome de lo “merezco todo”. Este síndrome genera niños que son bastante difíciles de soportar. Es muy grave porque los niños en general son deliciosos, muy agradables y divertidos pero cuando generan el síndrome de me lo merezco todo, en realidad más de cinco regalos ya no son tan divertidos, ya no son tan simpáticos, ya no son tan agradables. Es una lástima.

- La colección de sus libros se llama ‘Educar con sentido’ al igual que su blog. ¿Qué es para usted educar con sentido?
- Lo que quiero es que los padres respondan a qué sentido quieren dar a la educación de sus hijos, que piensen qué sentido doy al educar. Yo cuando escribí los libros pensaba en educar con sentido católico, con sentido crítico, con sentido del humor, con sentido de futuro… pero cada padre debe decidir que cuando educo qué sentido doy a la educación de mis hijos.

- ¿Y el sentido común dónde lo dejamos?
- Desde mi punto de vista hoy en día no existe. Podíamos hablar de sentido común hace 40 o 50 años cuando la sociedad era una sociedad muy homogénea. Cuando un niño bajaba a la calle y hacia algo que estaba mal le podía regañar el portero, el quiosquero, le podía llamar la atención cualquiera porque había un sentido común y los padres agradecían esa labor.
Hoy en día la sociedad es tan heterogénea, está tan mezclada de diferentes visiones que ya no hay algo que podamos llamar común, por eso no hablamos de sentido común.

- En sus libros insiste en el respeto y las normas en la educación pero en la actualidad ambas palabras no están muy de moda. ¿Cree que este hecho está creando pequeños dictadores?
- Claro. Lo que ocurre es lo siguiente: el niño al nacer en pocos meses va a descubrir que hay normas, que hay cosas que puede hacer y que no puede hacer y si intenta meter los dedos en el enchufe sus papás le van a decir “no” y si intenta a hacer algo que pueda poner en peligro su vida sus papás le van a decir “no”.
Pero llevas razón en que hoy en día a parte de esas cosas apenas se dice que no a los niños. El niño cuando descubre que hay cosas que se pueden hacer o no se pueden hacer, va a intentar enseñar a los padres que es lo que pueden hacer ellos y lo que no pueden hacer. Va a intentar él poner sus normas. Si los padres son demasiado laxos en las normas o les da miedo educar, el niño se va a ocupar de hacerlo. Yo siempre digo que en los primeros seis años de vida alguien va a quedar “educado”. Lo adecuado es que al final de los seis años de vida el niño esté educado, pero si el niño no ha sido educado los padres van a ser muy obedientes.

Javier Lozano/ReL., 2018

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