martes, 21 de noviembre de 2017

Por qué dejé de ser masón


 Serge Abad-Gallardo es un francés de origen español que sabe muy bien cómo funciona la masonería. Durante más de veinte años fue miembro de una de las logias en Francia, que dejó tras convertirse al catolicismo. En su libro “Por qué dejé de ser masón” explica este proceso y cómo funciona esta sociedad. El precio ha sido caro para él, pues poco después de su publicación fue despedido de su trabajo. He aquí sus respuestas a las interrogantes planteadas:

¿Qué relación tiene la masonería con las leyes de ingeniería social como el aborto, la eutanasia, el divorcio o el matrimonio homosexual?
Las leyes que han sido promulgadas por la Asamblea Nacional francesa han sido reflexionadas y formalizadas en las logias. En particular en la Gran Logia de Francia, Gran Oriente y Derecho Humano de Francia. De esto puedo dar testimonio porque cada año todas las logias del Derecho Humano, en la cual yo fui masón durante 23 años, trabajan en un tema social común y realizan un documento de síntesis que las logias envían a sus dirigentes nacionales. Y éstos, tras una última revisión lo transmiten al Presidente de la República.

¿Y tanta influencia tiene?
Hay un grupo importante de masones presentes en el Parlamento francés. Se llama “Fraternidad Parlamentaria” y está constituido de 400 masones de todas la obediencias masónicas, siendo todos ellos altos funcionarios y diputados. Son casi el 20% del Parlamento. Y todo ello sin tener en cuenta a los diputados masones que no pertenecen a este grupo. Ellos votan estas leyes sociales (aborto, matrimonio homosexual etc… ) en primer lugar como masones, sea cual que sea su partido político. Todas estas leyes sociales que son contrarias al derecho natural ya han sido elaboradas y escritas en las logias antes de ser votadas.

Pero eso es un fraude a los ciudadanos…
Hay que fijarse que todo este poder masónico es antidemocrático. Los masones de Francia representan el 0,3% de la población francesa, pero los masones de la Fraternidad Parlamentaria son el 20% de los diputados.

¿Por qué apoya la masonería esta serie de leyes contra la familia natural?
La masonería es en la mayoría de las obediencias anti-católica y anticlerical. La masonería es para ellos una religión verdadera tal y como cuento en mi libro. Sus fundamentos son totalmente diferentes y opuestos a la moral católica, que por ejemplo hace de la familia la base de la sociedad. Promoviendo leyes contra la familia natural, intentan destruir la Iglesia Católica. Esto es uno de los motivos por lo cual yo afirmo que no es posible ser católico y masón.

¿Qué intereses hay detrás de estas maniobras políticas para cambiar la sociedad?
Hay varios intereses. En primer lugar la masonería quiere imponer su manera de ver y de ser. Ellos hablan de tolerancia, pero son tolerantes únicamente con las ideas que no son contrarias a la ideología masónica. Por ejemplo yo puedo testimoniar que siendo masón no se puede decir en una logia que el aborto es un crimen. En segundo lugar, la masonería está convencida de tener las llaves de la felicidad de la humanidad y que sólo ellos pueden “dar luz” a los hombres.
Por último, hay probablemente motivos económicos. El hombre que no tiene familia, se vuelve un ser que el poder económico mundial puede emplear de todas las maneras y en cualquier sitio. Por eso Jacques Attali (miembro del grupo Bilderberg, y masón), consejero de varios presidentes franceses, explica en su libro L’Homme Nomade  que el hecho de no tener familia es la llave del desarrollo cultural y económico, y por tanto de la felicidad.

¿Cómo ingresó en la masonería?
Cuando tenía 33 años. Y salí a los 56. En aquella época empezaba una carrera de funcionario como arquitecto y director del Urbanismo de un ayuntamiento de 50.000 habitantes. Un agente inmobiliario que era amigo mío, y que era oficial en la masonería, me propuso entrar. Ingresé porque estaba buscando respuestas a las preguntas sobre la vida, el por qué de estar vivo y el sentido de la vida.

¿Y cómo es su funcionamiento?
La masonería dice que funciona de manera democrática. Pero es mentira. Los masones que están en los Altos Grados lo controlan todo y las elecciones internas están previstas y arregladas por ellos. Luego, cuando todo está preparado, entonces se vota para elegir el venerable maestro y los oficiales. La masonería no es un grupo democrático, sino iniciático. Hay que saber que en cuando uno ingresa en la masonería, siempre los masones oficiales, o de Altos Grados lo van observando. Y luego ven si puede alcanzar los grados más altos.

Entonces, ¿por qué dejó usted de ser masón?
Pues porque volví a la fe y a la Iglesia Católica. El Señor me concedió la gracia de que yo pudiera comprender su presencia y su amor absoluto. En 2002 me encontré un sacerdote franciscano. Hablé con él varias horas y sentí la presencia de Jesús a mi lado. Aunque creí en este momento en Dios, no volví a la Iglesia. Luego me encontré otro sacerdote en Antibes. Le dije que sentía la necesidad de rezar y de comulgar pero que había olvidado todas mis oraciones.
Él me sonrió y me dijo que lo que Dios amaba más eran las oraciones con nuestras palabras, y nuestro corazón. Así hice. Mucho más tarde, en 2011, oí en la radio de mi auto la oración del Rosario, que ni la conocía, y fue como una “espada de Amor” que me traspasó el corazón. Decidí ir unos días en Lourdes. Un año después, en 2012 volví de nuevo a Lourdes. Y fui a rezar el Rosario antes de la Gruta de la Virgen María. Cuando acabé de rezarlo, de repente me caí al suelo y sentía que mis piernas estaban paralizadas y eso que yo siempre he sido muy deportista.
La gente me levantó pasado un rato y en ese momento comprendí el Amor y el Poder de Dios. Un tiempo después fui a pasar una semana de retiro a una abadía. Y entonces mi fe se desarrolló totalmente. Volví a misa cada día. Me puse a rezar cada mañana y cada tarde. Entonces comprendí que la masonería no era compatible con la fe. Lo averigüe por mi mismo.

¿Por qué odian las logias masónicas al catolicismo?
Porque por supuesto la ideología de la masonería es totalmente antagónica y contraria a la Palabra de Dios. Esto no quiere decir que los católicos no puedan hablar con los masones. Nosotros, católicos, tenemos que hablar con todos los hombres. Y por supuesto con los masones. Pero tenemos que decirles lo que es verdaderamente la Iglesia y la Palabra de Dios, porque desde hace siglos la masonería no para de denigrar a la Iglesia, abierta o solapadamente. Y la masonería engaña a las personas para hacerlas ingresar en sus logias. El sueño de la masonería seria robar a los católicos de las iglesias para acogerlos en las logias.

¿Cuál es el verdadero poder la masonería en la política y la economía mundial?
Hay que fijarse en que en todo el mundo se están promulgando leyes muy similares: aborto, divorcio, matrimonio homosexual, eutanasia… Estas leyes son de origen masónico.  Y es que escogen a profesores, funcionarios y políticos, es decir, personas que pueden influir en la sociedad y esto llega a todo el mundo. Por ello, nos acercamos cada día más, sin darnos cuenta, a la ideología masónica.

Escuchando todo esto, ¿cuántos masones hay en el Gobierno de Francia?
Los masones han sido siempre más numerosos en los gobiernos de izquierdas que en los de derechas. Por ejemplo en el gobierno de Jean Marc Ayrault (primer ministro de François Hollande antes de Manuel Valls) los masones eran muchísimos. Tres de cada cuatro ministros eran masones. Esto no se había visto desde la Tercera República Francesa.
En el gobierno de Manuel Valls fueron mucho menos. Porque él quiere atraer al Partido Socialista el voto de personas del centro-derecha. Pero él fue masón del Gran Oriente de Francia durante más de 10 años. Su logia, situada en Evry se llama “Ni Dios, ni Maestros” y tiene como objeto el  desarrollar la utopía masónica. Por ejemplo Taubira, Le Drian y Le Foll, que fueron ministros, son masones. Manuel Valls es muy amigo de Alain Bauer, que fue Gran Maestro nacional del Gran Oriente. Él le sirve a Valls de nexo con la masonería francesa y sobretodo con el Gran Oriente que es la logia la más potente en Francia. Los anteriores por citar algunos ejemplos de políticos. Con Macron, también están los masones, su campaña fue financiada por Soros, uno de los instrumentos favoritos del Nuevo Orden Mundial (NOM); por Goldman Sachs, el banco de inversión sin escrúpulos para manejar a estados débiles (como Grecia); o los propios Rothschild que son  sinónimo de Masonería.

¿Hay en España también una gran influencia de la masonería en la política?
Por supuesto. Hay que comprender que la masonería tiene influencia en todos los países. Yo no vivo en España pero en abril de 2015 pasé una semana en Madrid para la promoción de la de mi libro y me percaté de esta influencia. Existe, pero se ve menos que en Francia. Por ejemplo, leyendo en la prensa española que miembros del PSOE impusieron en colegios privados y católicos, cursos de ciudadanía en vez de Religión. ¡Como si un católico no pudiera ser un verdadero ciudadano! Esto por ejemplo es una ideología típica de la masonería. Además, la Gran Logia Femenina de España fue a manifestar cuando Gallardón quiso aprobar una ley del aborto más restrictiva. Sostenida en Francia por la Gran Logia Femenina de Francia, el Derecho Humano y el Gran Oriente se manifestaron en París y publicaron artículos de prensa contra el gobierno Rajoy.

Javier Lozano /Actuall 

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miércoles, 6 de septiembre de 2017

Del machismo a la hombría: el desafío de la auténtica masculinidad


Recuerdo una vez, cuando era niño, estar viendo un western en la televisión con mi padre. En un momento dado el héroe, interpretado por John Wayne, entra en el salón, se dirige a la barra y pide una cerveza. El camarero sirve la cerveza y la pone ante nuestro héroe. El héroe toma un pequeño sorbo, suelta su frase al malo con la apropiada brevedad de macho y se va del salón, dejando la pinta de cerveza en la barra, casi llena. “¡Y se considera un hombre!”, dice mi padre, en referencia a la bebida que quedó sin beber. La lección estaba aprendida. Un hombre de verdad no pide una bebida y la deja sin acabar.

Esto fue hace mucho tiempo, pero incluso hoy, tantos años después, no puedo irme de un bar o un restaurante sin acabar mi consumición. ¿Cómo podría considerarme un hombre si lo hiciera? ¿Qué pensaría mi padre?

Es curioso cómo arraigan hábitos de ese tipo, inscribiéndose indeleblemente en nuestra psique. Las lecciones que aprendemos en las rodillas de nuestro padre se convierten casi en parte de nosotros, casi nos definen. Para bien o para mal.

En algunas cosas he llegado a comprender que una parte importante de mi maduración ha necesitado desaprender algunas de las lecciones que aprendí de mi padre. No me interpreten mal. Tuve una gran relación con mi padre, a quien amé sinceramente mientras vivió, y a quien aún amo sinceramente ahora que ha abandonado las vicisitudes de la vida. Lo que pasa es que él no había madurado del machismo  a la auténtica hombría, al menos no durante los años en que me enseñó las lecciones sobre la vida que tuve que aprender a desaprender durante el resto de mi vida.

El problema es que el machismo es un signo de inmadurez. Es el fracaso de madurar hasta la plenitud de lo que significa ser un hombre. La señal distintiva del machismo es la chulería y la jactancia del fanfarrón. Es la máscara del orgullo que llevan aquellos a quienes falta humildad; es el vocear de quien exige sus derechos porque no tiene valor para hacer frente a sus responsabilidades. Es la “hombría” de quien, en realidad, no es un hombre.

En mi propio caso, tengo que confesar que pasé la mayor parte de mi vida como el macho que no es realmente un hombre en absoluto. Hizo falta el matrimonio para hacer un de mí un hombre, que es como decir que hizo falta una mujer para hacer de mí un hombre. Y no solo una mujer: hizo falta una esposa para hacer de mí un hombre. Y no solo una esposa: hicieron falta niños para hacer realmente de mí un hombre. Puedo decir pues, haciendo eco a las palabras de Wordsworth, que el hijo es el padre del hombre [the child is the father of the man]. Mis propios hijos han sido los padres de mi hombría. Sin ellos, seguiría siendo un macho patético haciendo todas las formas posibles de ruido masculino sin tener nada de la auténtica sustancia masculina.

Por esta razón, nuestra cultura actual, que le hace la guerra al matrimonio y a la familia, también le está haciendo la guerra a la hombría genuina. A pesar de su propia fanfarronería, la cultura moderna no le hace realmente la guerra a cosas como el “sexismo" y al abuso de las mujeres y los niños, porque anima al machismo que convierte a los hombres en abusadores, al mismo tiempo que les desanima a las responsabilidades familiares y paternales que convierten a los hombres en buenos maridos y padres. Semejante cultura no solo hace a los hombres miserables, sino que hace también miserables a las mujeres y a los niños… ¡y todo ello en nombre de buscar la libertad y la felicidad! ¡Es todo tan patéticamente gracioso! Una tragedia que es también una divina comedia, porque muestra que la virtud es la única vía para llegar a un final feliz.

Mi padre se hizo un hombre antes de morir. Solo que no era un hombre cuando yo era un niño; no fue un hombre cuando yo necesitaba un hombre en mi vida. Con demasiada frecuencia no volvía a casa después del trabajo y prefería emborracharse en el pub con sus amigos, aunque siempre era lo bastante hombre para levantarse por la mañana e ir a trabajar, llevándose con él la resaca. Mis más entrañables recuerdos de él son que me enseñó a jugar al ajedrez y las muchas horas que jugamos juntos, unidos en un glorioso silencio mientras paseábamos nuestras mentes sobre las piezas del tablero. Recuerdo cómo citaba de memoria largos pasajes de Shakespeare, declamando párrafos enteros con intensa pasión, y como recitaba largos poemas como Elegy in a Country Churchyard de Gray, o piezas más breves, como el If de Kipling o el The Donkey de Chesterton. Era en aquellos momentos, interpretando lírica con sus hijos, cuando era realmente un hombre.

En cuanto a mí, todavía voy de vez en cuando a un bar a tomar una o dos cervezas con los amigos y, a diferencia de John Wayne, siempre termino la cerveza de mi vaso antes de irme. Pero siempre estoy en casa a tiempo para cenar con mi familia y para el tiempo familiar posterior. Disfruto leyendo los clásicos de la literatura infantil a mi hija de nueve años, y aunque no soy capaz de recitar a Shakespeare como mi padre, recientemente enseñé a mi hija a jugar al ajedrez, transmitiéndole el hermoso regalo que mi propio padre me hizo a mí. La última vez que jugamos, mi hija me derrotó por vez primera. Asumí la derrota con auténtica alegría, regocijándome de que mi hija dominase el juego y, por tanto, me dominase a mí. En otras palabras, asumí la derrota como un hombre.

Joseph Pearce, en The Imaginative Conservative / ReL., traducción de C. López-Arias.

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miércoles, 24 de mayo de 2017

¿Cómo impedir que impongan la ideología de género a tus hijos en el colegio? Dos consejos muy útiles


 Las leyes LGTB que se están aprobando en muchas partes, contemplan, entre otras muchas medidas, la obligatoriedad de los centros escolares ya sean públicos, concertados o privados de impartir los postulados de la ideología de género. Distintos tipos de familia o la identidad sexual pasarán a ser contenidos de las asignaturas. Además, miembros del lobby LGTB acudirán a estos colegios a impartir charlas.
La Plataforma por las Libertades (España), ofrece consejos para impedir el adoctrinamiento de sus hijos.

Combatir la ideología de género
La campaña de esta plataforma se llama “Son tus hijos, es tu decisión” y en un primer momento informa de lo que se van a enfrentar los padres que no quieren que sus hijos sean adoctrinados. “Con el pretexto de garantizar derechos y evitar la discriminación por razón de su orientación o diversidad sexual, se adoctrina y promueve la ideología de género”, asegura esta plataforma.

¿A qué se enfrentan las familias?
Para ello, la campaña de esta plataforma incide en informar a los padres de tres aspectos de la ley relacionados con el adoctrinamiento LGTBI en los colegios:
1. La promoción de la ideología de género en todos los colegios e institutos.
2. El protagonismo de los lobbies LGTBI.
3. El contenido cultural LGTBI.

Ayuda a los padres ante el rodillo ideológico
Ante esta situación provocada por los padres, la campaña de la Plataforma por las Libertades da dos consejos muy útiles a los padres a la hora de defenderse de la ideología de género.
1. “Los padres debemos saber que los colegios e institutos tienen la obligación de informar previamente a los padres sobre los contenidos, la duración, los formadores, los materiales entregados, etc. de cualquier actividad complementaria que se organice en el centro y solicitar su autorización expresa para la participación de sus hijos”.
2. La novedad que presenta la plataforma es la siguiente: “Los padres, en colaboración con el centro, podemos ejercer nuestro derecho a través de una Solicitud de información previa y consentimiento sobre actividades que afecten a la educación moral del alumno”.

Modelo de solicitud de información previa y consentimiento
La Plataforma por las Libertades ha creado un modelo de solicitud para entregar en los centros educativos.

“SOLICITUD DE INFORMACIÓN PREVIA Y ACEPTACIÓN EXPRESA DE ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS
Sr/Sra.  ..................................................................................
Director/a del centro educativo ........................................................................                 

Yo ….………………………………………………………………………………   con domicilio en la calle  …………………………………………………….., número …….. y piso …….., de la ciudad de  ……………..………..…., como padre/madre y/o tutor del alumno/s …………………………………………………………… y acogiéndome a la prerrogativa que la legislación educativa me concede de ser informado, de manera detallada, de las actividades escolares complementarias que esté previsto llevar a cabo en el Centro, con objeto de aceptar o no la participación del alumno, por el presente
SOLICITO expresamente sea puesta a mi disposición la pertinente información previa sobre cualquier actividad, charla, taller o similar que afecte directamente a la educación moral del alumno en cuestiones socialmente controvertidas, como son las relativas a educación afectivo-sexual, la “identidad y expresión de género”, la “diversidad sexual y afectiva”, los “diferentes modelos de familia”, etc. De este modo, podré evaluar con anterioridad dichas actividades y prestar, si procede, mi aceptación expresa para que el citado alumno participe en las mismas.
Asimismo, considero imprescindible que la información previa que se me facilite --ya sea por estar comprendida en la Programación General Anual del Centro o por tener carácter puntual-- resulte suficientemente detallada, conforme exigen las diferentes instrucciones aprobadas por la Administración educativa, especificando, en este sentido, los objetivos, contenidos, programaciones, materiales, fecha y horario y personas o entidad que las van a impartir o dirigir.
De no contar con dicha información previa y sin mi aceptación expresa y firmada con anterioridad a su realización, solicito del Centro que se exima al alumno de la participación en la actividad en cuestión y se le garantice la debida atención educativa durante el tiempo correspondiente a aquella.
Asimismo, ruego se tenga presente el mandato legal por el que la no participación de los alumnos en este tipo de actividades, cuando responde a la decisión de los padres o tutores, no puede suponer ningún tipo de consecuencia discriminatoria para los alumnos.
Agradezco de antemano la colaboración del Centro para salvaguardar los derechos que me asisten como padre/madre o tutor con relación a la educación moral de mis hijos.

Firmado                C.I. “

J.L / ReL12 mayo 2017

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miércoles, 3 de mayo de 2017

Diez reglas de oro para educar la voluntad


1. La voluntad necesita un aprendizaje gradual, que se consigue con la repetición de actos en donde uno se vence, lucha y cae, y vuelve a empezar. A esto se llama en psicología: hábito. Dicho en otros términos: hay que adquirir hábitos positivos mediante la repetición de conductas, que van inclinando la balanza hacia comportamientos mejores, más maduros y que, a la larga, se agradecerán, pero que, en las primeras etapas, cuestan mucho trabajo, puesto que la voluntad está aún en estado primario, sin dominar.

2. Para tener voluntad hay que empezar por negarse o vencerse en los gustos, los estímulos y las inclinaciones inmediatas. Esto es lo realmente difícil. Es más fácil explicar los mecanismos por donde hay que dirigir la voluntad, que ponerse uno a funcionar, aplicando las teorías y los argumentos. Esto es: toda educación de la voluntad tiene un trasfondo ascético, sobre todo cuando se empieza. La labor de los padres en esta tarea es decisiva: deben —con mucha sabiduría— hacer atractiva la responsabilidad, el deber y las exigencias concretas. De otra parte, están los educadores: deben guiar al alumno hacia la verdad y la libertad, ligadas estrechamente.
Hay un puente que va de la primera a la segunda. La voluntad es liberadora. ¿En qué consiste ser libre? ¿Qué es liberarse? Significa poder moverse sin coacciones, haciendo lo que uno quiere o debe, eximiéndose de obstáculos y dependencias que distraigan del mejor trayecto personal. La voluntad libera e inicia el vuelo hacia la realización del proyecto personal y de la felicidad.
Ahora bien, hay que hacer la siguiente pregunta: ¿Cuál es el nivel del proyecto y a qué cosas nos referimos cuando hablamos de felicidad? La respuesta no es otra que indagar en los argumentos de nuestra existencia, ya que éstos constituyen el alma de nuestra vida como anticipación y programa de la misma. La vida humana es una tarea que se mueve entre dos polos: adecuar los deseos a la realidad. Por eso la felicidad no consiste en vivir bien y tener un excelente nivel de vida, sino en saber vivir. Es frecuente captar esto cuando la vida se acaba. Liberación no es hacer lo que uno quiere o seguir los dictados inmediatos de lo que deseamos, sino vencerse en pequeñas luchas titánicas para alcanzar las mejores cimas del propio desarrollo. La supresión de obligaciones y de constricciones exteriores, el abandono de los grandes ideales y retos, dejarse llevar por los estímulos del momento... puede proporcionar cierta tranquilidad en un corto plazo, pero muy pronto deja al descubierto las carencias de esa personalidad.
Pensemos en la liberación sexual, que ha pretendido borrar todas las inhibiciones, situando al hombre rumbo a la utopía de los paraísos perdidos y los sueños roussonianos. Se anunciaba así un mundo futuro abierto, liberal, pluralista, de más ricos horizontes. Pero los resultados que tenemos a la vista son unos modelos de comportamiento aberrantes en los que la sexualidad, degradada, se ha convertido en bien de consumo, instrumentalizando al otro en el sexo.
La liberación que trae la Voluntad consiste en apartar obstáculos, allanar el camino para hacer lo que se había programado, ir consiguiendo que los sueños se hagan realidad poco a poco. Es evidente que todo depende del fin, del punto de mira, de aquello hacia lo que apuntemos. Esto se resume en la célebre frase de Nietzsche: «No te pregunto de qué eres libre, te pregunto para qué eres libre. » O como consta en aquel libro de Bernanos: La libertad: ¿para hacer qué?
3. Cualquier aprendizaje se adquiere con más facilidad a medida que la motivación es mayor. Estar motivado implica estar preparado para apuntar hacia el mejor blanco. El ejercicio de luchar por nuestros objetivos se estira más, gracias a la fuerza de los contenidos que los mueven. Lo expresaré de otra forma: el que no sabe lo que quiere, el que no tiene la ilusión de alcanzar algo, difícilmente tendrá la voluntad preparada para la lucha. Esta regla sugiere muchas cosas a la vez. Por una parte, el viejo tema del modelo de identidad, esa lección abierta que otro nos da y nos invita a imitarlo. Tenerlo presente es empezar a andar de forma correcta y correr tras la verdadera libertad. Como dice Daniel Inenarity: «Libertad como pasión significa superar el reduccionismo de una libertad sólo centrada en aspectos formales, comprada al precio de una perpetua indecisión [... ] Una libertad profunda es aquella que se realiza, se hace vida, decide y compromete [... ] conservando la propia superioridad moral. » Es decir, que todo progreso humano que se hace de espaldas a unas normas morales acaba mal. El hombre superior es el hombre espiritual que ve a los demás como personas, no como peldaños.
Por otra parte, hay que saber descubrir lo que yo llamaría en la actualidad valores de recambio, que de algún modo se circunscriben alrededor de los grandes motivos del hombre (el amor, la libertad bien entendida, el conocimiento, el respeto, el trabajo, el arte, la familia, la fe…)

4. Tener objetivos claros, precisos, bien delimitados y estables. Cuando esto es así y se ponen todas las fuerzas en ir hacia delante, los resultados positivos están a la vuelta de la esquina, y no tiene cabida la dispersión de objetivos, ni tampoco querer abarcar más de lo que uno puede. Por eso produce mucha paz aplicarse en esos propósitos, siendo capaz de apartar todo lo que pueda distraernos o alejarnos de las metas. Querer es pretender algo concreto y renunciar a todo lo que distraiga y desvíe de los objetivos trazados.

5. Toda educación de la voluntad tiene un fondo ascético, especialmente en sus comienzos. Hay que saber conducir las ansias juveniles hacia una meta que merezca realmente la pena. Ahí es donde resulta decisiva la tarea del educador por un lado, y la de los padres, por otro. Hay una observación complementaria que quiero hacer, una vez llegados a este punto: las grandes ambiciones, las mejores aventuras, brotan de algo pequeño, que crece y se hace caudaloso a medida que la lucha personal no cede, no baja la guardia, insistiendo una y otra vez.
En el alpinismo, por ejemplo —tarea que se parece mucho al fortalecimiento de la voluntad—, lo importante es dar pequeños pasos hacia arriba, ir ascendiendo en la montaña no gracias a las grandes escaladas, sino merced a pequeños avances, al principio costosos y, después, ya más fáciles, una vez que se vislumbra el paisaje desde la cima.

6. A medida que se tiene más voluntad, uno se gobierna mejor a sí mismo, no dejándose llevar por el estímulo inmediato. El dominio personal es uno de los más extraordinarios retos, que nos elevan por encima de las circunstancias. Se consigue así una segunda naturaleza. Uno no hace lo que le apetece, ni escoge lo más fácil y llevadero, sino que se dirige hacia lo que es mejor. Cuando la voluntad es más sólida, esa persona ya ni se plantea el cansancio que ha supuesto o sus apetencias, sino lo que sabe que será más positivo para ella de cara a los objetivos diseñados.

7. Una persona con voluntad alcanza las metas que se había propuesto, con constancia. Es importante tener presentes las piezas instrumentales de la voluntad: el orden, la tenacidad, la disciplina, la alegría constante y la mirada puesta en el futuro, en la meta. Existe hoy la tendencia a la exaltación del modelo del ganador, que deja en la estacada, a muchos perdedores en el ring social. Por eso, compararse con otros, fijarnos demasiado en las vidas ajenas, puede ofrecer una cara negativa, suficiente como para no disfrutar con lo que se tiene y desear lo que no poseemos.

8. Es importante llegar a una buena proporción entre los objetivos y los instrumentos que utilicemos para obtenerlos; es decir, buscar la armonía entre fines y medios. Hay que intentar una ecuación adecuada entre aptitudes y limitaciones, pretender sacar lo mejor que hay en uno mismo, poniendo en marcha la motivación, configurada gracias a las ilusiones, así como el orden, la constancia, la alegría y la autoridad sobre nosotros mismos, para no ceder ni un ápice en lo propuesto.

9. Una buena y suficiente educación de la voluntad es un indicador de madurez de la personalidad. No hay que olvidar que cualquier avance de la voluntad se acrecienta con su uso y se hace más eficaz a medida que se incorpora con firmeza en el patrimonio psicológico de cada uno de nosotros. Una persona madura y con equilibrio psicológico ofrece un mosaico de elementos armónicamente integrados, en donde la voluntad brilla con luz propia.

10. La educación de la voluntad no tiene fin.  Esto significa que el hombre es una sinfonía siempre incompleta, y que, haber alcanzado un buen nivel no quiere decir que se esté siempre abonado al mismo, ya que las circunstancias de la vida pueden conducir a posiciones insólitas, inesperadas, difíciles o que obligan a reorganizar parte de la estructura del proyecto personal. También hay que citar la falta de orientación de la sociedad actual, tan permisiva y con tan pocos valores de referencia, que impide ver ejemplos positivos que sirvan como modelos de identidad. La sociedad, tal y como está ahora, no favorece en casi nada la potenciación de la voluntad. Y mucho más difícil resulta esta potenciación con la influencia de internet, de la televisión, etc.

Daniel Inenarity (edit)

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martes, 17 de enero de 2017

El congresista Julio Rosas pide que el estado peruano deje de promover la ideología de género

"NO VAMOS A PAGAR NUESTROS IMPUESTOS PARA PROMOVER LA  IDEOLOGÍA DE GÉNERO"

En la sesión del Pleno del Congreso del lunes 28 de noviembre de 2016 el congresista Julio Rosas cuestionó que ministerios e instituciones del Estado utilicen el presupuesto público para promover la ideología de género, la cual es contraria a los principios y valores que sustentan a la sociedad peruana.
 (InfoC. 11-16) «Pido públicamente que estas instituciones no estén siendo tomadas por serviles de esta ideología que pretenden secuestrar al Estado peruano para imponer este pensamiento totalitario en la sociedad peruana», dijo.
Cuestionó el fallo del Tribunal Constitucional sobre identidad de género que no reconoce al hombre y la mujer como únicos sexos, el cual se hizo «aun contraviniendo las definiciones vigentes de la Organización Mundial de la Salud y la Asociación Americana de Psiquiatría que definen a la transexualidad como disforia de género y transtornos mentales correspondientes»
Señaló que la Defensoría del Pueblo no está cumpliendo su rol de servir al pueblo, y solo sirve a la ideología de género. «En todo caso deberíamos cambiarle el nombre… y llamarle defensoría de la ideología de género y no del pueblo», indicó.
El legislador agregó asimismo que la nueva currícula del ministerio de Educación está infiltrando la ideología de género que afecta la formación de niños y adolescentes.También criticó que el ministerio de la Mujer tenga una «mesa técnica de promoción de la ideología de género», la cual es subvencionada con los impuestos de todos los peruanos.
Finalmente, el congresista Rosas dijo que no se puede permitir que se enseñe la citada ideología afectando la formación y el desarrollo de los niños. «No vamos a pagar nuestros impuestos para promover esta ideología que afecta a los peruanos», sostuvo.

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jueves, 12 de enero de 2017

"Decálogo para formar delincuentes", por Emilio Calatayud (juez de menores de Granada, España)


1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que le pida, así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.

2. No le dé ninguna educación espiritual. Espere que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.

3. Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto le animará a hacer más cosas graciosas.

4. No le regañe nunca ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejo de culpabilidad.

5. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes,… Hágaselo todo. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.

6. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no le importe que su mente se llene de basura.

7. Dispute y riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño. Así no se sorprenderá ni le dolerá demasiado el día en que la familia quede destrozada para siempre.

8. Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer de dinero es necesario trabajar.

9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.

10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores, vecinos, etc. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad lo que quieren es fastidiarle.


Siga los pasos al pie de la letra, ¡pero luego no se asuste de los resultados!

Aleteia, 2016

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