jueves, 21 de febrero de 2019

Embriones congelados: víctimas abandonadas de una sociedad que solo valora satisfacer los deseos



Cientos de miles de embriones congelados son abandonados cuando sus padres dejan de pagar el almacenamiento. Restos de embarazos, fracasos y sueños rotos de ser padres. Sólo en los Estados Unidos se calcula que son por lo menos 1.400.000 los hijos no nacidos congelados. He aquí la razón por la que no queremos abrir la tapa de esos depósitos de nitrógeno líquido.

El limbo de los embriones congelados es el infierno de la sociedad de los deseos
Hay un limbo poblado por los más perjudicados de la sociedad «procreática». Benoît Bayle, filósofo y psiquiatra en el hospital de Chartres, ya había escrito sobre ello en su A la poursuite de l'enfant parfait. L'avenir de la procréation humaine [En busca del hijo perfecto. El futuro de la procreación humana]: si por un lado la utopía del absoluto dominio sobre la filiación ha abierto la era de la "superproducción, la selección y el superconsumo" del embrión humano, por otro ha tenido que acallar cualquier debate público sobre la "destrucción embrionaria en masa" que comporta dicho dominio. No se tiene que hablar de ello, porque el embrión humano tiene que seguir siendo "el más perjudicado de la sociedad procreadora, la víctima sacrificial y expiatoria, como si él fuese el culpable de los sufrimientos o los reveses de la pareja".

"No puedo destruirlos, se convierten en personas"
Pues bien, ahora Estados Unidos está haciendo las cuentas con la utopía traicionada: esas decenas de miles de embriones atrapados en los congeladores de las clínicas de fertilidad, restos de embarazos y sueños rotos de paternidad. Demasiados para poder posponer ulteriormente una decisión sobre su destino.  Algunos han sido abandonados por quienes han dejado de pagar su almacenamiento, el destino de otros depende en cambio de las decisiones, retrasadas hasta el infinito, de padres que no saben si dar la orden de descongelarlos para que sean destruidos, donarlos a la investigación o entregarlos a parejas que no consiguen tener hijos.
Todos recordamos las imágenes de George W. Bush con "niños que vienen del frío", nacidos de la inseminación artificial y que habían sido embriones en los contenedores congelados de la crioconservación, junto a las madres que los habían acogido en su vientre. Sin embargo, la mayoría de los padres de esos hijos en estado embrionario no sabe qué hacer.
Jenny Sammis cuenta que no quiere donar a sus hijos a la investigación: eran sólo una «realidad abstracta» cuando, hace 15 años, decidió con su marido congelar una docena de embriones, pero después, de esas «semillas que podrían convertirse en personas» nacieron sus dos hijos. Por esto, hoy, no puede en absoluto considerar la posibilidad de destruirlos.
Hay quien, en lugar de tomar la decisión, desaparece; las clínicas no consiguen contactar con la persona que ha dejado de pagar el depósito sin dejar  disposiciones, "y todos tienen miedo de tomar iniciativas por temor a ser citados en un juicio si aparecieran los padres reclamando los embriones", explica Rich Vaughn, abogado de Los Ángeles y a cargo, durante años, del comité de reproducción asistida de la American Bar Association: "Se trata de un verdadero dilema".

Abandonados en los congeladores
Nadie sabe con exactitud cuántos embriones almacenados hay en Estados Unidos, los centros de fertilidad no están obligados a proporcionar el número. Sabemos, después de los incidentes en el Fertility Center de Cleveland y en la Pacific Fertility Clinic de San Francisco [un problema técnico alteró la temperatura de los embriones, destruyendo 4000 y 400, respectivamente], que una parte de los miles de embriones destruidos había sido depositada a partir de los años ochenta, cuando empezaron las primeras fecundaciones in vitro.
Pero sabemos también que con el desarrollo de las técnicas de procreación asistida médicamente el número ha aumentado. Cada vez más parejas congelan embriones en grandes cantidades, para luego seleccionarlos y transferir al útero sólo el más o los más vitales, uno a la vez, para evitar embarazos gemelares. Esto significa que el número de embriones "sobrantes" con respecto a los destinados al embarazo es altísimo. Un estudio citado por Ap estima que son 1,4 millones de niños, el 5-7% abandonados a todos los efectos, con cifras que llegan al 18% en algunas clínicas.
Para muchos padres firmar los documentos para la donación o la destrucción equivale a poner en negro sobre blanco que «ya no quieres tener un niño», explica Howard Raber quien, junto con su mujer Sara, ha decidido donar sus embriones a la investigación. «Al principio el objetivo era sólo quedarse embarazada, así que tienes que disponer de muchos embriones porque no sabes el número de intentos que serán necesarios. Pero después...», intenta explicar Sara que, durante meses, ha dejado los documentos en el escritorio sin conseguir firmarlos. Un estudio llevado a cabo con 131 parejas en Canadá ha revelado que un tercio de los padres deja de aparecer por las clínicas, generalmente a los cinco años. Otro estudio ha demostrado que hasta el 70% de las parejas pospone cinco años cualquier decisión y que la mayor parte cambia de idea radicalmente sobre cómo y si utilizar embriones "extra" después de haber hecho la fecundación in vitro.

Pero ¿de quién son los embriones?
En la clínica de Fort Myers, en Florida, el doctor Craig Sweet considera que el 18% de los embriones que ellos han congelado ya ha sido abandonado, algunos desde hace 25 años: «Divorcios, depresión, terremotos financieros, muchas cosas llevan a las mismas parejas a pelear por el destino de sus embriones».
El caso más célebre en América es el que vio batallar en los tribunales a Nick Loeb -quien acaba de escribir y dirigir la película provida Roe v. Wade- y su novia Sofia Vergara: anulada la boda, Vergara no quería saber nada de los dos embriones femeninos crioconservados en 2013, en la época de su noviazgo con Loeb, mientras que el padre creía con firmeza que los embriones tenían que continuar su «vida encaminándose hacia el nacimiento». Y no se trata de un caso aislado: el pasado mes de abril, el gobernador de Arizona firmó una ley que permite que un miembro de una pareja divorciada pueda utilizar los embriones depositados durante el matrimonio, aunque el ex cónyuge no esté de acuerdo.
Y las clínicas se encuentran en medio de estas batallas legales. Algunos, como el doctor Sweet, intenta convencer a los padres para que no descarten embriones perfectamente «sanos y utilizables»: para esto se ha dado vida al Embryo Donation International para poder transferirlos con fecundación asistida a parejas que no consiguen tener hijos y afirma haber "utilizado" entre 50 y 60 en 2017. Nadie sabe cuánto tiempo vive un embrión congelado; Sweet ha implantado uno "viejo" de 17 años a una mujer de Chicago, y el National Embryo Donation Center de Tennessee ha anunciado que una implantación de un niño "congelado" desde hacía 24 años ha resultado en un embarazo positivo. 

Material de intercambio, cobayas, joyas
Pero, ¿qué es un embrión? En noviembre leímos los artículos de elogios de la madre-récord de 62 años que, en el Hospital San Giovanni de Roma, dio luz a una niña comprando un embrión en Tirana, donde es posible eludir el límite impuesto por las regiones italianas para el acceso a la procreación médicamente asistida, regulada por la ley 40.
En los mismos días, una actriz italiana de 37 años con problemas de infertilidad, que vive en los Estados Unidos, en Nueva York, colgaba en Facebook: "Hola, desde hace tres años estamos intentando dar a nuestro hijo un hermanito... queremos completar nuestra familia con un chico. Tenemos un embrión niña de óptima calidad: óvulo de donante italiana y esperma anglo-irlandés, de un hombre graduado en Yale. ¿A alguien le interesa un intercambio?".
Hemos sabido que en China han nacido los primeros dos niños "modificados genéticamente" y que el genetista He Jiankui, para llegar a este resultado, ha tenido que utilizar como cobayas a once embriones, que han sido destruidos.
Hijos a toda costa para ancianos, material de intercambio, cobayas. Incluso piezas de joyería: el nuevo y macabro negocio, como el de la empresa australiana Baby Bye Hummingbirds, es transformar a los embriones inutilizados en colgantes, anillos y baratijas que el progenitor puede  «llevar siempre consigo».

Esos huérfanos y nosotros
Hasta aquí nos ha llevado la utopía del dominio absoluto de la filiación, la era de la "superproducción, la selección y el superconsumo" de material vivo: alienar una parte de nuestra humanidad. Y tal vez es de esto de lo que no queremos hablar cuando, presos de una especie de alienación colectiva, incapaces de relaciones que duren para siempre y de hacer frente al "síndrome del superviviente" que las técnicas de procreación artificial dejan en los niños (leer a Benoît Bayle, L'embryon sur le divan), no nos preguntamos qué es un embrión. No queremos hablar de estos depósitos, los depósitos de almacenamiento con nitrógeno líquido en los que ocultamos a todos los perdedores, huérfanos de la sociedad procreática, por no hablar de lo que hemos perdido siguiendo la utopía del absoluto dominio de la filiación.

Caterina Giojelli en Tempi / ReL., 19 (traducción de Elena Faccia S.)

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martes, 27 de febrero de 2018

Lleva diez años intentando conocer sus orígenes biológicos


Una víctima sin filiación denuncia la donación anónima de esperma y óvulos: «Un capricho de adultos» ¿A qué soledad existencial se condena a un niño a quien se niega conocer su filiación?

El drama de los niños que ignoran sus orígenes porque fueron abandonados al nacer, o nacieron de padre desconocido o incluso de madre atendida en el parto que luego desaparecía sin dejar huella es tan antiguo como la humanidad. Lo nuevo es, por un lado, la existencia de técnicas de reproducción asistida mediante óvulos o espermatozoides procedentes de donante anónimo; y, por otro, la presión de los grupos LGTBI o de los negociantes de vientres de alquiler para que ese anonimato sea respaldado e incluso impuesto por la ley.

El anonimato ya no es, así, una decisión posterior al embarazo y como consecuencia del mismo, sino previo a él y como manifestación de un supuesto "derecho al hijo" de los adultos, aunque ese hijo nazca a priori con el estigma de ignorar cosas esenciales sobre sí mismo. Son personas a quienes se les impide conocer su filiación, condenadas de por vida, por disposición legal, ellos y sus descendientes, a ignorar cuáles son sus orígenes.

Ésta es una de las cuestiones sometidas actualmente a debate en Francia. Desde el pasado 18 de enero se han convocado, evocando la Revolución de 1789, lo que se ha dado en llamar "Estados Generales de la bioética". Se trata de un proceso de debates ciudadanos y de expertos, pilotado por el Comité Consultivo Nacional de Ética (organismo creado en 1983 por François Mitterrand), con objeto de revisar la legislación implantada en el país en 2011 en aspectos como la congelación de óvulos, la maternidad subrogada, la donación anónima de esperma, entre otros.

Sylvie Boulloud es una víctima de la filiación desconocida. Y aunque su caso se enmarca dentro de los casos "tradicionales", ha escrito un artículo en Le Figaro para alertar contra la injusticia que supone afirmar el "derecho a un hijo" a quien se priva deliberadamente y a priori del derecho fundamental a saber quién es.

En 2008, al solicitar una partida de nacimiento para renovar el pasaporte, Sylvie Boulloud, realizadora audiovisual y publicista, descubrió que era adoptada y que en sus orígenes biológicos solo había una X. Inició entonces una investigación para intentar descubrir sus orígenes. Diez años después, aún no lo ha conseguido.

"NACIDA BAJO PARTO ANÓNIMO, SOY UNA ISLA A LA DERIVA EN MEDIO DEL OCÉANO"
Hoy en día, la reproducción asistida permite que parejas infértiles o que tienen riesgo de transmitir una enfermedad grave tengan un hijo por fecundación in vitro (FIV), por donación de óvulo o de esperma.
La nueva ley estudiada por el Comité Consultivo Nacional de Ética (CCNE) permitiría la reproducción asistida a mujeres solteras o que viven en pareja, por razones sociales y no médicas. Es decir, que mujeres que puedan dar a luz y que deseen un hijo podrán concebirlo a través de la FIV. Ya sea porque no han encontrado el hombre-padre ideal, o porque no desean tener una relación con un hombre debido a su orientación sexual. Estos niños nacidos por donación de esperma o de óvulos ignorarán siempre su ascendencia.

Contra la verdad biológica de la filiación
¡Y el CCNE afirma que protege el interés de los niños! Al escuchar las argumentaciones de estos eminentes especialistas que desbaratan la verdad biológica de la filiación para fundar una familia en favor de un sentimiento, planteo la pregunta sobre sus orígenes: ¿de dónde vienen ellos?

Por mi parte, hablo como persona nacida bajo "parto anónimo": no conozco ni a mi madre, ni a mi padre biológico, no sé cuál es mi procedencia ni conozco la historia de mis antepasados. Por todo esto, la filiación materna de mis hijos está interrumpida. Pienso en los antecedentes genéticos, biológicos: ¿cáncer? ¿artrosis? ¿diabetes? No lo sé. ¿Y si quisiera saberlo? Me envían al CNAOP (Consejo Nacional para el Acceso a los Orígenes Personales), una especie de servicio contable que registra las peticiones y coteja los dossiers cuando existen. Ese organismo fue creado para evitar que Francia fuera condenada por el Tribunal Europeo de Derechos del Hombre.

Nacer en un lugar es tener un vínculo de pertenencia anclado en un tiempo y un territorio. Que podemos aceptar o rechazar. Mucha gente me replica diciendo que habrían preferido no tener una familia, pues su infancia fue un calvario. Pero al menos conocen sus raíces, su punto de origen, a partir del cual se ha construido una historia humana y social. Por mi parte, yo no siento ninguna pertenencia, ningún vínculo -con excepción de mis hijos- y mis deberes se limitan a la justicia y la moral. Soy una isla a la deriva en medio del océano.

Niños silenciados por el Estado
Entonces pienso en los niños que nacen mediante reproducción asistida. Conocer el origen de su concepción se confiará a la buena voluntad de una mujer que dice ser su madre. Para este niño, la célula familiar tendrá múltiples configuraciones. Según la vida que haya elegido su madre, tendrá una madre y ningún padre. Una madre y un padre que no viven juntos. Dos madres y ningún padre. Dos madres y dos padres que no vivirán juntos si la madre elige un padre con pareja homosexual. Si la familia donde nace el niño se rompe y se vuelve a recomponer, los esquemas se renegociarán. En cualquier caso, el niño que sabe de su concepción no tendrá nunca acceso a su ascendencia. Y el niño al que se le haya ocultado su concepción, seguirá ignorando sus orígenes.

Desde que existe el bebé-probeta con donante, ya no podemos saber qué pasa con estos niños: ¿cómo viven? ¿cómo crecen? Ignorantes de su origen, estamos obligados a olvidarlos. Son individuos silenciados por los adultos y por un Estado que hablan y deciden por ellos. Menores de por vida. Lo que es práctico, porque sirve para declarar públicamente que estos niños se portan bien.

Por suerte, grandes naciones han tenido la valentía de cambiar la ley aboliendo el anonimato de los donantes: Suecia en 1984; Austria y Suiza en 1992; Australia en 1995; Islandia en 1996; Noruega en 2003; Holanda y Nueva Zelanda en 2004; el Reino Unido en 2005; Finlandia en 2006 y Bélgica en 2007.

Contrariamente a las expectativas de los CECOS (Centros de Estudio y Conservación de Óvulos y Esperma), las donaciones no se han agotado, pero han cambiado el perfil de los donantes. Hoy en día se reflexiona, se piensa seriamente sobre la donación. Los niños para los que conocer su identidad biológica es importante tienen acceso a su ascendencia, a esta historia singular y única.

Gentes "modernas" y presión de pequeños "lobbies"
Una pregunta me inquieta: ¿por qué en una democracia hay hombres y mujeres que piensan que el nivel más alto de su humanidad consiste en una posición que creen ser "moderna", fantaseando con el futuro de una historia contemporánea generosa y sin complejos?
El CCNE, formado por hombres y mujeres nacidos de padres biológicos y, por lo tanto, libres de cuestionar su filiación ante la evidencia de su nacimiento, se propone modelar la familia del futuro de todo un país por la exigencia de un pequeño grupo de lobbies. En Europa hay una carrera para ver qué país es el más "moderno" y esta ley se vende como ineludible con el pretexto que países limítrofes ya han adoptado la reproducción asistida o utilizando el argumento del número de las mujeres de Francia que recurren al turismo médico.
De alguna manera, el CCNE está dando una firma en blanco a esta orden: sed los emprendedores del futuro, imaginad la familia de mañana, eliminad a todas estas madres y estos padres que son el origen de todas las neurosis. En su deseo de corregir los desequilibrios, estos expertos crean muchos más. Este ley beneficia sólo a las mujeres, negando todo derecho de tener un niño a los hombres, que quedan reducidos a la mera función de productores de esperma. Al borrar toda idea romántica de una unión amorosa que tiene como resultado un hijo, el amor está considerado en su carácter absoluto.
Al poner el amor y el hijo al mismo nivel que la vida y la muerte -el derecho a la vida, el derecho a la muerte- el amor y el hijo se convierten en derechos. Es un amor muy calculado, en el que elijo el óvulo, el espermatozoide, el sexo, el color de los ojos y el día del parto. A este amor le niego todo derecho de autonomía: yo sola decido si conocerá o no su origen. Como el amor tiene infinidad de formas, los ejemplos de maltrato y de abandono de hijos biológicos se ponen como ejemplo para demostrar que la gestación natural no protege de los dramas y los abusos. Lo que implica que la reproducción asistida es una demostración de "buen-trato", y que una concepción deseada y meditada es más sólida que una salvaje. La cultura contra la naturaleza.

En A.I. Inteligencia Artificial (2001), de Steven Spielberg, el niño-robot David (Haley Joel Osment) quiere transformarse en humano. Está programado para sentir las emociones hacia una madre humana adoptiva. Pero ésta acaba abandonándole porque no es su hijo biológico y David muere de amor. Al volver al laboratorio que le programó, descubre otros "David" idénticos a él, que esperan ser adoptados con el eslogan: "Por fin, un amor tuyo”.

¿Quién se encargará de determinar el grado de amor necesario para abrir el derecho a la reproducción asistida? ¿Los laboratorios farmacéuticos? ¿El estado? ¿Los psiquiatras? ¿En qué escala? A mí, por ejemplo, me gustan muchísimo los bebés en general; me gustan menos los adolescentes apáticos y aún menos los adultos estúpidos.

Detrás de esta historia se esconde toda una industria que, en nombre del progreso y la modernidad, desea tecnificar lo que la naturaleza hace de manera natural. Siempre hay que buscar a quién beneficia el crimen: el estado tiene la función de limitar y controlar los excesos de las sociedades capitalistas, como también los excesos de buenos sentimientos. Instrumentalizar así el fundamento de todas las sociedades humanas es un crimen. ¡Es tan fácil deconstruir...!

Ser moderno es, también, saber renunciar. Renunciar a ser madre o padre cuando esto no es posible, como yo renuncio a ser director de orquesta o cantante por falta de talento.

Renunciar es, también, elegir otro camino, otro recorrido. Es reflexionar sobre las consecuencias de nuestros propios deseos cuando son imposibles. O bien decidir ser por fin adulto verdaderamente y abrir a los niños nacidos por FIV o adoptados el acceso a sus orígenes biológicos, en nombre de este principio tan recordado de "igualdad para todos".

Si nuestro mundo fuera el de los buenos sentimientos, suscribiría con gusto esta generosidad universal. Por desgracia, fui adoptada por los buenos sentimientos de una familia, de vecinos, de médicos y de un estado que orquestaron mi vida, me mintieron sobre mis orígenes, me instrumentalizaron según su capricho de adultos. Estos buenos sentimientos se llaman conformismo, cobardía, orgullo. No es moderno y no siempre es amor, palabra prostituida a fuerza de haber sido corrompida por los eslóganes.

ReL, 2018 / traducción de Helena Faccia Serrano

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martes, 21 de marzo de 2017

26 mujeres fueron fertilizadas con el esperma equivocado en Holanda


Jugar con la vida humana tiene consecuencias y a los problemas éticos de la fecundación ‘in vitro’ se le suma un nuevo problema: la manipulación humana de la vida comete errores de bulto

Una institución médica holandesa ha puesto en marcha una investigación tras descubrir que los óvulos de hasta 26 de las mujeres pueden haber sido fertilizados por el esperma equivocado en su laboratorio. Un “error de procedimiento” entre mediados de abril de 2015 y mediados de noviembre de 2016 durante la fertilización in vitro habría sido el causante, según el propio el Centro Médico Universitario en Utrecht (UMC por sus siglas en inglés).
“Durante la fertilización, los espermatozoides de una pareja bajo tratamiento podrían haber terminado en los óvulos de otras 26 parejas”, según ha afirmado en un comunicado la organización en informaciones que recoge el diario británico The Guardian. “Por lo tanto, existe la posibilidad de que los óvulos hayan sido fecundados por espermatozoides que no sean los del padre deseado”, explica.
La mitad de las mujeres que se habrían sometido a ese tratamiento de fertilidad errado habrían quedado embarazadas o habían dado a luz. “Para algunas de las 26 parejas sus embriones congelados todavía están disponibles, pero la posibilidad sigue siendo que también hayan sido fertilizados por el esperma de un hombre que no sea el padre previsto”, afirma la UMC.
Las parejas han sido informadas
“La junta de la UMC lamenta que las parejas involucradas tuvieran que recibir estas noticias y harán todo lo que esté dentro de sus facultades para dar claridad sobre el tema tan pronto como sea posible”, afirma el mismo comunicado.
La fertilización in vitro implica una serie de procedimientos de manipulación con óvulos y esperma que se utilizan para el tratamiento de fertilidad o problemas genéticos y realizar una concepción artificial que además deshecha embriones (seres humanos únicos en su etapa embrionaria) y que plantea insalvables problemas éticos.
En este proceso óvulos maduros son recogidos de los ovarios de una mujer y fertilizados por el esperma en un laboratorio. Posteriormente el óvulo fertilizado o los huevos se implantan en el útero. En este caso, se produjeron mezclas de esperma. Lo sucedido no es un caso aislado, una fecundación realizada a través de esta técnica en Singapur por una madre fue hecha a partir de la mezcla del esperma de su marido y de un extraño. La mujer demandó a la clínica por supuestas negligencias en 2012. En aquel caso, la mujer china sospechó que algo estaba mal cuando su bebé, que nació en 2010, tenía un tono de piel y un color de pelo marcadamente diferentes de su marido caucásico, según informaron las noticias en ese momento.

Forum L. / 2017

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sábado, 4 de febrero de 2017

El fiasco de las células madre embrionarias una forma de mercantilizar e ideologizar la ciencia


A los avances obtenidos con células madre adultas, se suma una nueva investigación sobre reprogramación celular con la que se podrían llegar a tratar procesos degenerativos como el envejecimiento o enfermedades como el Alzheimer o la diabetes
Siguiendo los pasos del investigador japonés Shinya Yamanaka, que obtuvo el Nobel de Medicina en 2012 gracias al éxito de sus investigaciones sobre reprogramación celular, es decir obtener células pluripotenciales a partir de células adultas, un equipo de científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ha demostrado que esa reprogramación celular se puede llevar a cabo en un organismo vivo de forma que sería factible llegar a tratar procesos degenerativos como el envejecimiento o enfermedades como el Alzheimer y la diabetes.
Los resultados del estudio ‘Tissue damage and senescence provide critical signals for cellular reprogramming in vivo’ (‘El daño tisular y la senescencia proporcionan señales críticas para la reprogramación celular en vivo’), publicado en la revista Science, mejoran sustancialmente los obtenidos hasta ahora por el equipo de Yamanaka y otros avances logrados con los estudios con células madre adultas.
Todos ellos, en su conjunto, constatan el fiasco de las investigaciones realizadas con células madre embrionarias, que se presentaron en su momento como la gran panacea ante las enfermedades degenerativas pero que no pasaron de ser una forma de mercantilizar e ideologizar la ciencia que no ha obtenido ningún resultado terapéutico.
 Un avance lleno de esperanza
Por el contrario, los resultados obtenidos en el estudio del CNIO, como otros obtenidos anteriormente usando células madre adultas, en ocasiones obtenidas del propio paciente, están llenos de esperanza.
Una primera cuestión que plantea el artículo de la revista Science es que “la reprogramación celular no sucede exactamente como pensábamos” y que “el daño tisular es un factor relevante para que las células retrocedan a un estado embrionario”.
Hay que recordar que la técnica utilizada por Yamanaka, está basada en la introducción de una combinación de cuatro genes conocida como OSKM (por sus iniciales, OCT4, SOX2, KLF4 y MYC), y “devuelve a las células adultas a un estado similar al embrionario conocido como pluripotencia”, añade el estudio.
“Sin embargo, tiene varias limitaciones, como una baja eficacia y la aparición de un tipo particular de tumores (teratomas), lo cual es incompatible con su potencial uso clínico”, continúa.
“Manuel Serrano y el Grupo de Supresión Tumoral del CNIO llevan años trabajando en este campo. Su enfoque innovador les llevó en 2013 a lograr la reprogramación celular en el interior de un organismo vivo, mientras que hasta entonces la reprogramación sólo se había hecho fuera del organismo usando explantes celulares”, destaca.

Comprender la reprogramación para para mejorar la regeneración
El trabajo publicado ahora en Science por Serrano y su equipo analiza qué sucede en los tejidos vivos cuando se induce la reprogramación utilizando OSKM y lo que han observado cambia la idea que teníamos hasta ahora sobre esta técnica.
“Los genes de Yamanaka son poco eficientes induciendo reprogramación, o pluripotencia, en las células altamente especializadas de un organismo adulto”, según detalla Lluc Mosteiro, primera firmante del trabajo y principal responsable del trabajo experimental. Sus observaciones indican que el daño tisular juega un papel muy importante que complementa la actividad de los genes OSKM.
“Esta relación entre daño tisular y reprogramación está mediada por una molécula proinflamatoria, la interleucina-6 (IL6). Sin su presencia, los genes OSKM son mucho menos eficientes induciendo la reprogramación. Estos hallazgos sugieren la siguiente secuencia de eventos: la expresión de los genes OSKM produce un daño en las células; en consecuencia, éstas secretan IL6; la presencia de esta molécula hace que algunas células vecinas se reprogramen”, aclara la información del CNIO sobre la investigación.
Una vez identificado el papel esencial de IL6, Serrano, Mosteiro y el resto del equipo ya trabajan en la actualidad con diferentes aproximaciones farmacológicas para aumentar el grado de reprogramación.
“Esto podría ayudar a mejorar la regeneración de los tejidos dañados, incluso en ausencia de los factores de Yamanaka. Mejorar esta capacidad de reparación tendría evidentes consecuencias para la medicina regenerativa, incluyendo el tratamiento de múltiples patologías y procesos degenerativos asociados al envejecimiento”, concluye.

El sinsentido de las embrionarias
Cabe recordar que ya con los resultados obtenidos por Yamanaka en 2007 a los defensores de los estudios con células madre embrionarias se les hizo difícil argumentar que utilizar embriones humanos era más eficaz que recurrir a las células madre adultas:
Por aquel entonces, el propio Ian Wilmut, padre del fracaso proyecto de creación de la oveja ‘Dolly’, certificó el fin de sus estudios con embriones para obtener células madre al afirmar que la clonación y las células embrionarias “no son eficientes ni rentables”.
Unos meses después, Yamanaka advertía a la comunidad científica sobre las consecuencias de un mal uso de su técnica, con la que se podría obtener vida humana en un laboratorio, y pedía una regulación de su método por los problemas éticos que podría originar.
Posteriormente, en noviembre de 2008, nos hacíamos eco en Forum Libertas de que más de 40 avances avalaban la investigación con células madre adultas con fines terapéuticos, con lo que el debate en torno a la supuesta eficacia de las investigaciones con células madre embrionarias no tenía ya ningún sentido.
De hecho, dejando al margen las cuestiones éticas, el fondo de la cuestión está en los resultados terapéuticos obtenidos. Así lo manifestaba entonces el cardenal Javier Lozano Barragán, quien era en aquel momento presidente del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Agentes Sanitarios, cuando aseguraba que las células madre embrionarias “no sirven para nada y hasta ahora no ha habido ninguna curación”, una frase perfectamente válida a día de hoy.


por  FERRAN ESTEVE  / Forum L. 

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jueves, 30 de octubre de 2014

Padres anónimos


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jueves, 14 de agosto de 2014

El alquiler de vientres y sus inicuas consecuencias

En las últimas semanas, han trascendido diversas noticias que dejan al descubierto los innegables problemas que acarrea el alquiler de vientres. Un niño rechazado por tener síndrome de Down, un japonés que alquiló 10 "vientres", una conductora de TV que rechazó a su hijo por temor a tener que asumir los costos de su crianza y una nota sobre el boom del mercado de alquiler de vientre en China son algunos ejemplos que ponen en evidencia una industria biotecnológica que cosifica al niño y a la mujer.

1) El rechazo de un niño con Síndrome de Down: la noticia más difundida corresponde a un matrimonio australiano que "alquiló" el vientre de una mujer de muy baja condición económica en Tailandia. La madre que dió a luz alega que ellos abandonaron a uno de los bebés que nació porque tiene síndrome de Down y una grave afección en el corazón. La pareja regresó a su país con la hermana gemela que no tenía ese síndrome. El contrato se habría firmado por 10.000 euros. Ahora hay una disputa para determinar qué fue lo que realmente sucedió.

2) Diez hijos por alquiler de vientre: Un japonés habría realizado en los últimos dos años diez contratos de alquiler de vientre en Tailandia, con diez madres contratadas como vientres de alquiler. Según la agencia EFE, la Policía investiga si este negocio de vientres de alquiler forma parte de una red de tráfico de personas.

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jueves, 22 de mayo de 2014

La impronta eugenésica del diagnóstico genético preimplantatorio

Entre los procedimientos que mayores cambios han generado en la aplicación de las técnicas de fecundación artificial se encuentra el diagnóstico genético pre implantatorio (DGP). Es una técnica que permite realizar un estudio genético al embrión recién concebido en forma extra corpórea y antes de su transferencia.

Este procedimiento ha generado numerosos reparos por su impronta eugenésica. En un reciente proyecto presentado en Argentina bajo el expte. 581-D-2014 se incluye la legalización de esta técnica, que por otra parte ya se realiza fuera de toda regulación expresa y a pesar de sus serios problemas bioéticos y jurídicos.

A través de este diagnóstico en el marco de una fecundación in vitro, se pretende conocer con mayor exactitud las características genéticas del hijo a ser transferido, ya sea para buscar ciertos rasgos deseados o para eliminar a los que no resulten "aptos".
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viernes, 16 de agosto de 2013

La fertilización In Vitro NO es la respuesta

¿Estas seguro de que conoces todo lo relacionado con la Fertilización In Vitro?

La iglesia Católica siempre va a defender la vida y continúa su lucha contra la nefasta idea de la fertilización In Vitro (FIV).


¿Cuántos embriones mueren por la FIV?


De acuerdo a la literatura científica, muere más del 90% de los embriones producidos porque la FIV, esto sin tomar en cuenta los que se descartan en el laboratorio ni los que se congelan. 



¿La cantidad de embriones que mueren por FIV es la misma que mueren en circunstancias naturales?




Según los estudios más confiables, cerca del 30% de los embriones originados en circunstancias naturales muere, que es mucho menos que el 90% que provoca la FIV.


¿Es mayor la cantidad de malformaciones y problemas por FIV que en circunstancias naturales?



Sí. Los niños que logran nacer por FIV tienen mayor riesgo de parto prematuro, muy bajo peso, enfermedad neonatal y malformaciones cardíacas, problemas motores, cognitivos y de lenguaje, defectos en el tubo neutral, malformaciones n los riñones, defectos en las extremidades y síndromes.






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